Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
El obispo luterano Medardo Gómez, lamentó la tragedia ocurrida el pasado jueves, en la que murieron más de 30 personas que se encontraban dentro de un autobús el cual fue arrastrado por el desbordamiento del río Acelhuate y dijo que, como iglesia, se unen al luto y al dolor de las familias que perdieron a sus seres queridos.
“Estamos seguros que se han refugiado en el poder de Dios, sin embargo el dolor por la partida de seres queridos siempre impacta, sobre todo cuando se trata de niños y niñas”, agregó el religioso.
Para el obispo, la tragedia fue algo impredecible “pues las obras de mitigación realizadas en la zona, daban la seguridad que ya estaba superado el problema de las inundaciones. Sin embargo la tragedia deja al descubierto las grandes debilidades que aún tiene el país”.
Gómez aseguró que para evitar desgracias de este tipo, es necesario que las autoridades realicen medidas urgentes como evacuar a los habitantes de las zonas catalogadas de alto riesgo y mantener un monitoreo constante de estas zonas, sobre todo en época de temporales.
Asimismo, dijo que es necesario que las autoridades del Ministerio de Obras Publicas (MOP) continúen con las obras de mitigación en las orillas de los ríos que más afectan a las comunidades “también es necesario que se mejore el sistema de alertas y alarmas y se cierren todas las vías que se inundan sobre todo las que se ubican a la orilla de ríos como el mencionado”.
Liberación de rehenes en Colombia
El religioso dio gracias a Dios por la liberación de 15 rehenes entre ellos Ingrid Betancourt, que se encontraban en poder de las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC).
“El sentido global por la libertad debe servir para buscar la liberación total de los rehenes y para generar las condiciones de paz en Colombia”, manifestó el obispo asegurando que debe de ser un compromiso para las Naciones Unidas, investigar las condiciones que han justificado el surgimiento de grupos armados en dicho país.



