Taipei/CNA
El viceministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, Lin Yung-le, urgió a China el jueves a adoptar una manera más razonable y flexible para manejar el tema relacionado con la participación de Taiwán en diversas organizaciones a nivel internacional, tales como la Organización Mundial de la Salud (WHO, siglas en inglés).
Lin hizo tal llamamiento en respuesta a lo reportado por la agencia informativa 'Kyodo News' de Japón en el sentido de que Wang Yi, director de la Oficina para los Asuntos de Taiwán, dependencia del Consejo de Estado de China, dijo en una reunión sostenida el lunes con un grupo de parlamentarios japoneses que China no aceptaría el ingreso de Taiwán a la WHO, con sede en Ginebra.
Sin embargo, China tratará de establecer un nuevo marco para que, en caso de brotes epidémicos, Taiwán pueda compartir información con el resto del mundo vía una 'red internacional', informó la agencia informativa. 'Para evitar el surgimiento de un agujero en el sistema global de prevención de enfermedades epidémicas, Taiwán deberá mantener comunicaciones directas con la WHO', manifestó Lin, recalcando que 'sólo mediante su participación en la Asamblea Mundial de la Salud (WHA, siglas en inglés) como miembro observador, podrán ser protegidos los derechos e intereses de los 23 millones de Taiwáneses'.
Haciendo hincapié en que Taiwán nunca ha cambiado su determinación de participar en diversos organismos a nivel internacional y de expandir su espacio en la arena internacional, Lin expresó sus cifradas esperanzas de que China pueda tratar de entender las expectativas del pueblo Taiwanés. 'La nueva administración de Taiwán seguirá promoviendo su ingreso a las organizaciones internacionales con base a los principios de dignidad, autonomía, pragmatismo y flexibilidad', manifestó Lin, añadiendo que el país también continuará buscando el apoyo de la comunidad internacional.
Desde el año 1997, Taiwán ha venido tratando de participar en la Asamblea Mundial de la Salud como miembro observador, pero todos sus esfuerzos han resultado infructuosos debido a la obstrucción hecha por China.
Taiwán y China han estado gobernados separadamente desde el término de la guerra civil en 1949, pero las autoridades de Beijing todavía consideran a Taiwán como parte de su territorio y amenazan aún con usar la fuerza militar contra la isla en caso de declarar ésta última su independencia formal.



