Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino
Los 52 elementos de la Fuerza Armada de El Salvador, que formarán una parte de las Fuerzas Interinas de las Naciones Unidas en el Líbano (Cascos Azules), ya están listos para partir, informó esta mañana el Ministro de la Defensa Nacional, General de División Jorge Molina.
Según el titular de la Defensa Nacional, el contingente salvadoreño realizará labores de vigilancia de alto fuego, apoyo a las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL), asistencia humanitaria y apoyo, tanto para el regreso de desplazados como el establecimiento de la zona libre de armas.
Los Cascos Azules salvadoreños partirán el miércoles con dirección a Zaragoza, España. Allí recibirán entrenamiento por parte de las Fuerzas Armadas españolas, durante un mes y medio.
Luego de ese tiempo de entrenamiento en España, en agosto, los Cascos Azules salvadoreños, acompañados de un contingente español, partirán a la zona sur del Líbano, donde se mantendrán por ocho meses.
En julio de 2006, tras una incursión fronteriza, el grupo Hezbolá dio muerte a ocho soldados israelíes y capturó a otros dos, lo que provocó la crisis israelo-libanesa de 2006, con el bombardeo de gran parte de la infraestructura del país y una implacable respuesta armada de ese grupo sobre las ciudades del norte de Israel.
En agosto de 2006 una resolución de la ONU decide incrementar la fuerza multinacional FINUL y se llega a un acuerdo de cese de violencia, con la economía e infraestructuras destruidas y unos 1271 muertos libaneses.
Se espera que el martes, los 52 soldados salvadoreños que formarán parte de las Fuerzas Interinas de las Naciones Unidas en El Líbano, reciban el pabellón nacional.
Éste no es el primer contingente de soldados salvadoreños que cumplen una “misión” en el exterior. Desde 2003, El Salvador mantiene soldados en Irak, con el propósito de dar “ayuda humanitaria”. A la fecha, han muerto en ese país cinco soldados, más una veintena de heridos.



