Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
El nuevo golpe que sufre la población en su bolsillo por las alzas en el pasaje del transporte colectivo, el gobierno debe paliarlo, según criterio de la Iglesia Católica.
Desde la semana pasada, el 50% de las unidades agremiadas a la Asociación de Empresarios de Autobuses (AEAS), incrementó la tarifa urbana a $0.35 .
El Arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, en su homilía dominical lamentó este nuevo golpe que sufre la familia salvadoreña, sumado a la crisis económica y alimentaria que atraviesa el país por las alzas incontrolables de los precios del combustible a escala internacional.
«A nivel nacional el Gobierno debe considerar el alza de los precios y la situación de los usuarios para buscar subvencionar al transporte, y que otros ingresos suplan el problema del transporte, para que los usuarios lleguen a tiempo a sus trabajos», dijo el jerarca en la conferencia.
Según el último monitoreo de la Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Productos de Petróleo (ASDPP), el galón de diesel cuesta más de cinco dólares. Estos precios obligaron a los empresarios a subir la tarifa, según explicó el presidente de AEAS, Genaro Ramírez.
La “subvención” podría ir encaminada a subsanar la crisis del bolsillo de los salvadoreños, ya que, según un estudio del Centro para la Defensa del Consumidor (CDC), un promedio de tres personas por familia utilizan el servicio público de transporte.
El representante de la Iglesia Católica instó al Estado a buscar el financiamiento para el transporte, desde otras carteras “que no estén ahogadas”.
Los empresarios decidieron el incremento después de fallidas reuniones con el gobierno, donde no se alcanzó una propuesta concreta para evitar el alza del pasaje.
Los empresarios piden al gobierno quitar el pago de impuestos y ponerle un precio tope al galón de diesel, pero ninguna de las propuestas resultó viable. El cobro con el incremento continúa, a pesar de las multas impuestas.



