El IDHUCA y varias organizaciones sociales llegaron el martes a la FGR para exigir la reapertura del caso del asesinato de Katya Miranda. Foto: Diario Co Latino /Arturo Silva
Redacción Diario Co Latino
Gina Marcela Miranda, hermana de Katya Miranda, habría declarado que su padre, Edwin Miranda, abusaba de ella y de su hermana.
Las declaraciones dadas a conocer han sido obtenidas por la terapeuta psicóloga que le da tratamiento a Gina, de 16 años de edad, en Estados Unidos, y las mismas han dado pie a una campaña por parte del IDHUCA y sus familiares para que la Fiscalía realice una segunda investigación sobre el crimen contra Katya Miranda.
Según la información recabada, Gina contó que en una ocasión se encontraban en una piscina donde él “tocaba mis partes privadas bajo el agua”, a ello agregó que también besaba en la boca a su hermana Katya.
En la solicitud de reapertura de la investigación, los demandantes piden interrogar a Gina Marcela y a su terapeuta e interrogar a los ex fiscales del caso Óscar Genovés, Óscar Castro y Pedro Cruz, así como al director del IDHUCA, Benjamín Cuéllar, sobre los comentarios emitidos por Godofredo Miranda, jefe de la DAN, acerca de los abusos de Edwin Miranda en contra de sus hijas y esposa.
El Fiscal General de la República, Félix Safie, calificó la solicitud y las declaraciones como un “show“ por lo que no se va a “prestar a solicitudes con ciertas tendencias a magnificar un crimen horrendo y espantoso“ y que la reapertura del caso dependerá de la presentación de elementos “serios y objetivos”.
En una carta enviada a la Asamblea Legislativa, el IDHUCA ha pedido a los diputados se interpele a Safie sobre las actuaciones en el caso. Con ello pretenden determinar el cometimiento de omisión por parte del funcionario en la investigación.
Katya Miranda fue asesinada en un rancho de la Playa los Blancos, donde se desarrollaba una reunión familiar.
Por el crimen fueron procesados Edwin Miranda, padre de la menor, y Carlos Miranda, su abuelo, bajo los delitos de violación agravada, homicidio y abandono.
En 2000, un juzgado de San Luis Talpa los exoneró de cargos, ya que la fiscalía no presentó pruebas suficientes que sustentaran las acusaciones. Desde esa fecha el IDHUCA y los familiares de la niña han venido solicitando a la FGR la reapertura del caso, para lo cual han realizado recopilación de nuevos indicios, los cuales, según representantes del IDHUCA y familiares, incriminan al padre y abuelo de la niña.



