Sonia Escobar
Redacción Diario Co Latino
Tres hombres acusados de asesinar al periodista de radio, Salvador Sánchez Roque, fueron condenados a purgar 35 años de prisión por el crimen ocurrido en septiembre de 2007.
José Alfredo Hernández, José Luis Mejía y Héctor Adalberto Ortiz, fueron condenados por el asesinado de Sánchez Roque, que tuvo lugar en la Colonia Florencia, de Soyapango.
La declaración de un testigo del hecho fue importante para que el juez de un Tribunal Especializado de San Salvador, tomara la decisión de enviar a los sujetos a prisión por 35 años.
Aunque el móvil del asesinato del comunicador aún no ha sido esclarecido, para la Fiscalía General de la República, “diferencias entre comunicador y pandilleros de la zona” es la hipótesis que más se maneja como posible causa.
A prisión psicólogo acusado de abuso en menores
José Amílcar Amaya, quien laboraba como psicólogo en el Hospital de niños Benjamín Bloom, no asistió a la audiencia realizada en el Juzgado 8º de Paz, de San Salvador.
Amaya, de 51 años, es procesado por agresión sexual en menor incapaz, cometida durante las sesiones psicológicas sostenidas con menores de 11 y 10 años que padecen epilepsia y retardo mental, respectivamente, por lo que requerían dicho tratamiento.
Las menores, al momento de ser tratadas por el profesional, eran separadas del resto que recibía atención psicológica, y era cuando el acusado aprovechaba para cometer el delito.
Según Manuel Chacón, defensor del acusado, Amaya no estuvo presente en la audiencia debido a “problemas de salud” que padeció la noche del domingo y por lo cual se encontraba internado bajo custodia policial en un hospital nacional.
Mientras dentro del Juzgado 8º de Paz, se celebraba la audiencia, afuera, una mujer quien “por razones de seguridad” pidió el anonimato, aguardaba para hablar con la fiscal del caso y darle a conocer las situaciones por las que pasó su hijo de 14 años, quien según ella, fue víctima del psicólogo y de un colega de éste.
La fiscal del caso, Claudia Lara, hizo un llamado a todas aquellas personas que hayan sido ofendidas por el psicólogo, para que presenten las denuncias respectivas, pues no descartan que hayan más casos de abuso cometidos por el acusado.



