Arturo Méndez Azahar
El nuevo Gobierno debe prepararse para ejercer su mandato dentro de la siguiente realidad: En lo INTERNACIONAL: Definitivamente el servilismo de los Gobiernos anteriores nos deja atrapados dentro del área de influencia de un Estados Unidos que se impone bajo formas modernas de colonización cuando no de esclavización. Los Embajadores ya no se esconden para, a sus serviles, ordenarles que paguen sus impuestos, que terminen con la violencia, con la corrupción y la impunidad señalando con su dedo acusador al Sistema de Administración de Justicia y exigir que legislativamente se apruebe una nueva normativa procesal penal que es la máxima expresión y síntesis del más vil de los sistemas nazi - fascistas y de la santa inquisición.
Un Estados Unidos que no puede superar el complejo de haber perdido la guerra con el FMLN, porque la historia debe comenzar a corregirse en el sentido de que el FMLN no venció a la Fuerza Armada de El Salvador; a quien verdaderamente venció fue al Pentágono (en lo militar) y al Departamento de Estado (en lo político). Por eso es que agotado lo militar, los Estados Unidos bajaron la guardia y toleraron la incorporación del FMLN al sistema político democrático para tratar, no de derrotarlo en este ambiente, sino para destruirlo en lo que Estados Unidos se cree un experto al imponer sus propias formas de democratización a la humanidad.
En ese contexto, es necesario saber que, como salvadoreños, hemos perdido de la soberanía, la autonomía de decidir relaciones con economías emergentes como son la Unión Europea, Japón, la India y la misma China. Estados Unidos nos determina quienes son nuestros enemigos y nos impone que el único amigo es él.
En lo POLITICO: Estados Unidos está muy nervioso con el fenómeno izquierdizante de Latinoamérica. Pero más que la ideología social en todos sus matices, solo les preocupa y se sienten muy incómodos cuando existe la posibilidad que al ejercicio del poder político lleguen a los Gobiernos Latinoamericanos personas naturales que no estén bajo su control. De allí que se conforman con esas izquierdas “Light” que no son más que una nueva clase social que Estados Unidos les toleraría hasta comunizar a sus respectivos pueblos siempre que se sometan a lo que Estados Unidos ordene.
Los irrita hasta la desesperación Gobiernos como los venezolanos, bolivianos, ecuatorianos, nicaragüenses; por lo que no es remoto que decidan posicionarse en El Salvador, como en 1980, so pretexto de la amenaza a su seguridad nacional, antes del comunismo ahora del terrorismo que ya no está muy claro quien es verdaderamente es el que los ha creado, quien verdaderamente los patrocina y a quien verdaderamente es al que sirven.
No pudo haber intervención más flagrante en las elecciones del 2004 cuando hasta funcionarios estadounidense reprimieron al pueblo salvadoreño amenazándolo que si ganaba Shafick se suspenderían las remesas y se incrementarían las deportaciones. No ganó Shafick, las remesas están en peligro y las deportaciones se incrementaron.
En lo SOCIAL: La familia como la base fundamental del Estado está en total abandono. Los salvadoreños sufrimos los índices más bajos a nivel mundial en materia de salud, vivienda, educación, alimentación, trabajo, consecuencia de la corrupción, la impunidad y del imperio de los Estados Unidos.



