Monseñor Fernando Sáenz Lacalle.
Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
Monseñor Fernando Sáenz Lacalle, Arzobispo de San Salvador, aseguró que actualmente el país se encuentra bajo una amenaza de una posible recesión “la cual aún no ha venido y ojalá no venga nunca jamás, pero sin embargo está ahí como un fantasma amenazante”, manifestó.
El jerarca en esta oportunidad rechazó que se siga golpeando a la población y rechazó un incremento al valor del pasaje en el transporte público.
“Hay muchas personas inescrupulosas que se aprovechan de las circunstancias para tratar de sacar mayor provecho de sus negocios o empresas”, dijo el Arzobispo, admitiendo que uno de los mayores problemas del mundo es el alto precio de los combustibles.
La semana pasada representantes de al menos cinco de las gremiales del transporte público, amenazaron a las autoridades y a la población salvadoreña con incrementar $0.05 centavos de dólar al servicio de transporte colectivo urbano y un 20% al interdepartamental.
La actitud de los empresarios no ha sido bien vista por la población, que enfrenta constantes incrementos en los alimentos, gas propano, medicinas y servicios públicos.
El religioso hizo un llamado a los empresarios “a que no se tomen medidas de hecho, sino con base a acuerdo entre el Ministerio y los transportistas, en los que ambos tengan apertura en la discusión y lleguen a una solución que no dañe a los salvadoreños”.
“Decimos sí a la explotación minera, no a la contaminación”: Sáenz
Ante la petición de los habitantes de las comunidades del Municipio de San Isidro, Cabañas, quienes han solicitado la iglesia se pronuncie en contra de la utilización de cianuro en los proyectos de explotación minera, Sáenz Lacalle dijo: “el cianuro que entra al país, es cianuro que se queda y contamina, es por ello que como Iglesia decimos sí a la explotación minera, no a la contaminación”.
Sin embargo, dejó claro que la verdadera responsabilidad recae en la Asamblea Legislativa, que debe mantener una legislación que “defienda la buena salud de la población y que no permita la contaminación”.
“Es decir, es posible que se puedan explotar los yacimientos y que los minerales se traten fuera del país y ojalá que se pueda explotar esa gran cantidad de minerales y oro que dicen que existe, pero, lógicamente esto no se puede ni se debe hacer a costa de la vida y salud de la población”, aclaró.



