Oscar Figaran, Empleado. Foto: Diario Co Latino/Alejandro Monroy
Daniel Trujillo
Beatriz Menjívar
Redacción Diario Co Latino
El incremento de cinco centavos de dólar al transporte colectivo a partir del lunes y confirmado hoy por la Corporación Salvadoreña de Empresarios de Transporte (COSET) y otros transportistas, recibió un rechazo contundente por parte de la población salvadoreña.
Las rutas de autobuses que implementarán el aumento son: 2B, 2C, 8, 10, del transporte colectivo del occidente del país.
Miguel Castaneda, Presidente de COSET, dijo que aumentarán sólo cinco centavos porque “hemos considerado a la población, puesto que originalmente sería de más de cuarenta centavos”.
La única forma de detener el incremento, de acuerdo al transportista, sería que el Estado absorba los cinco centavos de aumento o elimine el IVA grabado a los combustibles.
Catalino Miranda, miembro de FECOATRANS, confirma que las negociaciones con el Viceministerio de Transporte Público no ha llegado a nada concreto, pero mantienen su posición negociadora.
Trascendió que transportistas aglutinados en la Cámara Salvadoreña de la Industria del Transporte y AEAS darán a conocer su postura el lunes próximo.
Genaro Ramírez, presidente de AEAS, dijo que las acciones de hecho para la próxima semana están en dos vías. La primera se trata de un paro técnico; y, la segunda, de un incremento a la tarifa de las unidades aglutinadas en la asociación en la que él es presidente.
“La decisión se la daremos a conocer el lunes”, se limitó a decir Ramírez vía telefónica a Diario Co Latino.
Aumento es rechazado
De diez consultados sólo uno se muestra de acuerdo en el alza, mientras que los nueve restantes lo consideran nocivo. Oscar Figarán, albañil, desempleado, asegura que el incremento resulta perjudicial para la economía doméstica: “Hoy no hay empleo y le están subiendo al transporte colectivo, que le suban aranceles a otros productos” propone.
El aumento considerado por los transportistas aduciendo falta de liquidez por los costos de operación, es rechazado.
Al respecto, Marcos Recinos evalúa que no es lo adecuado. “Si le aumentan cinco centavos al diesel, los buseros le aumentan cinco centavos a cada pasajero, por eso no estoy de acuerdo, se aprovechan de la situación”, concluye.
El alza anunciado también FECOATRANS, FASEMI, ATP y Consorcio Gil evalúa, además, un paro técnico nacional en caso de que el gobierno los multe por considerarla ilegal.
Wendy Borja considera que este incremento se debe registrar en productos suntuarios y no en los servicios de mayor necesidad de la población. “Que le aumenten a otras cosas, como las bebidas alcohólicas o a los cigarrillos y a los productos suntuarios que no son imprescindibles para vivir”, sugiere.
Víctor Machuca va más allá de los buseros y hace un llamado al gobierno central para que actúe. “Hay mucha gente que se ve afectada, los transportistas tienen suficientes márgenes de ganancia y los servicios que prestan no justifican las alzas. El gobierno central debe hacer gestiones con los distribuidores de gasolina”, dice.
Por su parte, Wendy Borja opina: “Si con veinticinco centavos uno siente que no alcanza, no digamos con cinco centavos más”.
La población salvadoreña demanda, antes de un incremento a las tarifas, un servicio seguro por parte del transporte colectivo y no preocupado solamente por sus índices de ganancias.



