Desde la izquierda: Emely Pineda, Secretaria General del SINPESS; Danilo Flores, de FESPAD; Dagoberto Ramírez, de SITEAIES y Marta Saldaña, de FEASIES. Foto: Ricardo Chicas Segura
Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
Los diversos sindicatos que conforman la Mesa Permanente por la Justicia Laboral, denunciaron que el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (AdA), no traería ningún elemento de desarrollo o generación de empleos al país ni a la región centroamericana.
La celebración de la tercera ronda de negociaciones entre Centroamérica y la Unión Europea, prevista entre el 14 y el 28 de abril, en el país, ha generado la expectación entre organizaciones de trabajadores y trabajadoras.
Dagoberto Ramírez, del Sindicato de Trabajadores de la Industria Aeroportuaria (STIA), afirmó que no cree en el ofrecimiento de la Unión Europea de dar un espacio para el “Diálogo Político y Cooperación”, que incluiría la negociación de las convenciones 87 (libertad de sindicalización) y 98 (negociación de contratos colectivos), además de la adhesión del Estatuto de Roma, que da jurisdicción a la Corte Internacional.
“En las negociaciones, a pesar que hay asimetrías en las economías, la Unión Europea está pidiendo un trato nacional para sus empresas, eso es bastante grave, porque saben que están en una franca ventaja y no favorece a los sectores nacionales”, dijo.
Asimismo, explicó que este tipo de tratados comerciales, era simplemente un movimiento en los intereses de los grandes bloques económicos, y sus ganancias.
“Europa es el primer bloque económico mundial, y está en competencia con otros potencias comerciales, estamos hablando de una potencia que tiene un crecimiento que ronda los 10.8 millones de dólares, ahora, lo que están haciendo es acercarse al mercado, que ya tiene Estados Unidos”.
Danilo Flores, por su parte, prevé una situación similar del AdA, con el fallido Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, que no generó mayor inversión extranjera ni generación de empleos en el país y la región centroamericana.
“Ellos están interesados en la gasolina de avión por los biocom- bustibles, están interesados por las concesiones de la energía eléctrica, y el agua, que genera la inseguridad alimentaria, y no podemos obviar que los productores nacionales, no podrían competir contra los productores internacionales que están subsidiados”, añadió. En cuanto a la generación de empleos o transferencia de tecnología, Flores explicó que en el tratado no existía ninguna obligación para la realizar ese tipo de acciones, y que “ellos pueden traer maquinaria que por su capacidad técnica, ahorra procesos en los que podrían intervenir los pobladores de las zonas, al realizar sus proyectos, o sea, la llegada de ellos, no significa que genere desarrollo para el país”.
Marta Zaldaña, de FEASIES, afirmó que la situación laboral de los trabajadores sindicalizados bajo este tratado era una preocupación permanente: “Nos preocupa que los gobiernos se nieguen a firmar el Estatuto de Roma y a defender las convenciones que protegen a los trabajadores sindicalizados, pero aterra que la Unión Europea esté dispuesta pasarlo por alto y acepte las condiciones de los gobiernos de la región”.



