José Valle
Las palabras de San Romero, solo necesitan acomodarse a la historia, y ésta sigue siendo la misma, la represión de un pueblo, que hace 25 años era con balas, hoy es a través de las finanzas.
A través de 10 horas de trabajo diarios por unos $300, a los que les va bien, y $150 a los que les va regular y $60 a los pobres y $30 a los muertos de hambre que pululan las calles.
¡Qué pobreza!, y cómo no va a existir violencia social en un país donde se lucha por llevar comida a la mesa (a los que tienen), y a nosotros qué nos importa (aunque debería, si acaso una tajada del pastel llegara a nuestros bolsillos) que la economía haya crecido 4% y se proyecte a subir hasta 5% este año, si el crecimiento se lo reparten los de siempre.
Qué va, si nuestro sueldo mínimo no ha subido en lo que debería para tener una calidad de vida dis que decente. Qué tanta jodedera con las libertades, y de qué putas nos sirve tener la libertad de comprar lo que queremos si no tenemos con qué comprarlo.
La canasta básica sigue subiendo, en cierto modo porque la gasolina sigue subiendo, pero cuántos impuestos se pagan de gasolina, ¿se le ha ocurrido al gobierno dejar de cobrar algunos de ellos? NO.
Porque si no ya lo hubieron hecho, aunque fuese una medida temporal.
Este sistema sigue reprimiendo a un pueblo que no sólo no se rinde ante tal degradación humana, sino que sigue luchando, y también huyendo hacia fuera. Qué vergüenza de gobierno de hacer creer que la pobreza ha disminuido a costa de sus propios esfuerzos, que si no fuera por las p... remesas, los que se hubieran ido ya, fueran los ricos y todos vivieran en Miami.
Así que: “... en nombre de éste sufrido pueblo, les ruego, les imploro, les ordeno, cese la represión” FINANCIERA. Monseñor Romero es el más APOLITICO de nuestra historia salvadoreña.



