Lidia González, 56 años, agricultora.
Sonia Escobar
Redacción Diario Co Latino
Los altos precios de la harina para elaborar pan han provocado un paro de labores de panaderos artesanales, como protesta.
Las opiniones de la ciudadanía respecto a las medidas implementadas por los panaderos son encontradas. Mientras la mayoría apoya la decisión, otros consideran que es importante el diálogo entre los afectados y las instituciones correspondientes para poner fin al asunto y no afectar a la población.
“Los panaderos tienen sus razones para estar en paro, porque los precios de las harinas están muy altos, pero tienen que dialogar y llegar a un acuerdo para resolver la situación porque el paro nos afecta”, es la opinión de Marta Alicia Hernández, una ama de casa de 43 años de edad.
Por su parte, José Dolores Sánchez, un empleado, de 45 años de edad, considera que “No deberían de hacer paros. A nosotros los pobres siempre nos afectan.
Los precios de las cosas están caros y los salarios son muy bajos para cubrir las necesidades”. “No está bien que hagan paro, es mejor que le suban al precio del pan, pero que no dejen de trabajar”, opinó Milagro Sánchez, una empleada, de 38 años de edad, quien pese a su opinión considera que los altos precios de los productos de la canasta básica afectan de gran manera la economía de los hogares salvadoreños.
“Sí, está bien que hagan paro de labores porque la harina está muy cara. Pero a los consumidores nos afecta porque el pan está caro y es muy pequeño.
Nos vamos a abstener de comer pan y vamos a consumir más tortillas”, expresó Patricia Guido, de 48 años de edad.
“Sí, apoyo el paro de los panaderos porque tienen razón, todo está muy caro. Ahora es mejor comer tortillas porque sale más barato”, comentó Lidia González, de 64 años, quien se dedica a trabajar en labores de agricultura.
“No hay suficientes recursos para que la gente se haga fácilmente de sus cosas porque todo está muy caro por la competencia extranjera.
Sería bueno que le bajaran los precios a la harina porque no sólo les afecta a los panaderos sino también a los que consumimos pan”, lamentó Leonardo Funes, de 64 años, quien se dedica a vender billetes de lotería.
“Los pobres somos la mayoría y necesitamos unos de otros. Si dejan de hacer pan nos afectan pero los precios (de las harinas) están muy caros”, expresó, Alexander Ramírez, empleado, de 26 años de edad.
Juan Carlos Escobar, un vendedor de cocos, de 54 años, considera que “La situación económica está difícil porque todo está caro y lo que uno gana no es suficiente. Sí, apoyo el paro de los panaderos porque tienen razón y no pueden comprar a precios altos y vender barato”.
A pesar que no todos los panaderos artesanales han apoyado el paro de producción de pan, representantes del gremio anunciaron que la medida que se había programado para los días lunes y martes, se extenderá hasta mañana miércoles.



