Archivo     |   Búsqueda    |   DiarioCoLatino FB    |  DiarioCoLatino Twitter

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Sábado 20 de Diciembre de 2014
Última actualización : 6/21:20 h.

Martes, 18 de Marzo de 2008 / 10:28 h

Los Talcigüines: la lucha entre el bien y el mal

  Versión para Imprimir

Los tradicionales “talcigüines” u “hombres endemoniados” buscan a sus obligados “penitentes” en todo el pueblo de Texistepeque. Foto: Diario Co Latino/Beatriz Menjivar

Los tradicionales “talcigüines” u “hombres endemoniados” buscan a sus obligados “penitentes” en todo el pueblo de Texistepeque. Foto: Diario Co Latino/Beatriz Menjivar



Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino

Pegan fuerte a las personas que se pasean por las calles del municipio de Texistepeque, Departamento de Santa Ana.

Con su traje y máscara roja, los Talcigüines buscan a Jesús de Nazaret para enfrentarse con Él.

Salen muy temprano de la iglesia de la localidad y en el transcurso de la mañana dan azotes a cualquiera que se les ponga enfrente.

No importa la edad o sexo de quienes reciben los latigazos, los «Hombres Endiablados» lo hacen con el fin de quitarles los pecados a los azotados, según la creencia popular.

Los gritos y saltos de quienes lo reciben se escuchan y ven por todo el parque central de Texistepeque, y las risas de quienes presencian el acto no faltan tampoco.

Los Talcigüines son una tradición religiosa que pertenece al género teatral danzario y es un reflejo del mestizaje de la cultura española e indígena, para el tiempo de la colonia.

Este acto representa cuadros vivos de escenas tomadas de la Biblia, las cuales hacen referencia a las tentaciones que Jesucristo recibiera en el desierto, durante el tiempo de la Cuaresma.

El calor de la mañana no falta en el Lunes Santo y los Talcigüines siguen en la búsqueda del «Hijo de Dios».

Y Jesús, portando en su manos una campanita y cruz, camina por la ciudad dando tres vueltas por las principales calles de la ciudad, con una duración de una hora por vuelta, simbolizando las tres horas que Él pasó crucificado.

En cada esquina de las calles de Texistepeque, Jesús se enfrenta con un Talcigüin. Ambos corren a un lado de la calle y el «Hombre Endiablado» da tres golpes en cruz en el suelo.

Luego, este rodea a Jesucristo golpeando, otra vez, nueve veces en el suelo, lo que significa la tentación. Al terminar el noveno golpe, el Talcigüin cae ante Jesús.

Posteriormente, el Hijo de Dios pasa por encima del «endiablado», y realiza una serie de campanillazos rápidos, con los que expresa que, a pesar de las malas acciones de los humanos, Él siempre ama y perdona a las y los pecadores.

Es mediodía y Jesús se coloca en la esquina de la cuadra que está frente de la iglesia del pueblo.

De la otra esquina, aparecen uno a uno los Talcigüines e inician el recorrido de la cuadra y caen «humillados» ante Jesucristo.

Los 19 «Hombres Endiablados» caen al suelo y Jesús pasa encima de ellos. Cuando termina se voltea y da campanillazos fuertes y los Talcigüines salen en desbandada y entran a la iglesia uno por uno.

Según la directora de la casa de la cultura de Texistepeque, Carmen de Montejo, esta es una tradición que empezó en el siglo XVI, pero fue hasta 1937, en que un poblador de la ciudad conocido como don Urbano Cubas revivió el drama.

“Esta es una tradición que se hace todos los Lunes Santos”, explicó Alargón de Montejo.

Tradición que le gusta a la juventud
La juventud del occidente del país se hizo presente en esta tradicional costumbre de Texistepeque.

Julia Sandoval, de veinte años de edad, y originaria de la ciudad de Santa Ana llegó al pueblo acompañada de sus amigos para «ver a los Talcigüines».

Entre risas y atenta a que un Talcigüin no la golpeara nuevamente la joven dijo: «Yo siempre vengo a verlos desde que era una niña. Me parece importante que esta tradición no se pierda».
En una de las bancas del parque, Sonia Zavaleta, de 18 años, comía un sorbete y miraba cómo los Talcigüines azotaban a la gente.

«Yo vengo con mi mamá, porque me parece interesante esta costumbre y no me cabe duda de que esto marca el inicio de la Semana Santa», expresó la joven.

Sudado y con la respiración agitada, Edwin Salguero, de 18 años de edad es uno de los 19 Talcigüines.

Desde los diez años él es un Talcigüin y asegura que es una tradición que la heredó de su tío.

«A cada persona hay que darle tres latigazos, y hay que saber la fuerza con que se les da, porque la intención no es lastimarlos», explicó, luego se fue caminando por el parque a cumplir su papel en la tradición.

La tradición de los Talcigüines es una de las tantas que se ven en la Semana Santa en todo el país. La elaboración de las alfombras y las procesiones son las más conocidas.

Pero, el verdadero significado de la Semana Mayor está en asistir a los actos litúrgicos y reflexionar sobre el significado de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

  Versión para Imprimir


Nacionales

18/11:51 | Alcaldía instala piscinas en Parque Cuscatlán

18/11:51 | Semana Santa sin torrejas por alzas en precios

18/11:50 | Transportistas de carga analizan comprar directamente diesel a Venezuela

18/11:44 | Colocan nuevos nombres en el Monumento a la Memoria y la Verdad

18/11:44 | FMLN crece en preferencia electoral: ACTI

18/11:44 | Ávila debe explicar planes en seguridad ciudadana y economía: Benjamín Cuéllar

18/11:13 | Incrementan emergencias y fallecidos por accidentes en vacaciones

18/11:13 | CISPES acusada de ser agente internacional del FMLN