Wilfredo Mármol
He tenido la oportunidad de dar lectura al Artículo de una gran dama de la sociedad salvadoreña, Julia Regina de Cardenal, titulado ¿Y el Día Internacional del Hombre?
De entrada me cuestiono ¿En qué mundo vivimos que no nos damos cuenta de la realidad en que viven nuestras mujeres salvadoreñas? Cuando termine de leerlo me digo a mi mismo ¿No es tiempo ya que despertemos y sustituyamos la doble moral en el discurso y en la práctica cotidiana, que es la que reina en la realidad de mujeres y hombres salvadoreños, por la justicia real y verdadera?
El punto, Señora Julia Regina de Cardenal columnista del Diario de Hoy, es que la lectura de su escrito de fecha jueves 6 de marzo titulado ¿Y el Día Internacional del Hombre? deja estupefacto a cualquier hombre ( y mujer) que hayamos iniciado un proceso de renuncia al modelo hegemónico de ser hombre, ese modelo que nos venden a diario como el ideal a alcanzar, cuyas características centran alrededor de “un ser dominante, frío, calculador, buen proveedor, experimentado sexualmente hablando, libre y fiestero” en contraposición al hecho de ser mujer, es decir sutil, abnegada, entregada, tenedora de hijos e hijas, de la casa, buena cocinera, virgen, que cumpla a cabalidad los mitos, ya señalados por el sacerdote y doctor en Psicología Social Ignacio Martín Baró, como lo son el de la esposa amante, el eterno femenino y el Guadalupismo.
Estupefacto se queda uno, por la razón de que al someternos a un proceso de redescubrir y deconstruir, con otros hombres, las raíces del comportamiento de por qué somos como somos los hombres en esta sociedad donde “se ve como natural el sometimiento de la mujer al hombre” a partir de la diferencia biológica de ser hombre y mujer, nos damos cuenta que sus puntos de vista, sólo son una justificación que legitima y justifica una cultura ancestral y antihumana llamada sistema patriarcal.
Y créame Señora, esto es difícil, porque la experiencia de redescubrirse como Macho duele y lacera, esa ha sido parte de la experiencia de un grupo de hombres que bajo la conducción de procesos guiados por el Foro Permanente de Masculinidades y el Centro Bartolomé para las Casas; lo importante es la disposición y el compromiso a ser un humano diferente.
Este es el punto respetada señora, y bien haría usted en revisar a quien le hace bien y a quienes perpetua en su condición de poder que allana relaciones de imposición sobre las mujeres. Imagine su pregunta, a estas alturas del siglo XXI ¿Y el Día Internacional del Hombre?
A decir verdad los hombres no necesitamos días especiales, por la sencilla razón que la historia, injustamente, ha girado alrededor de nosotros los hombres. Por supuesto no me siento orgulloso de ello.
Le planteo la historia siguiente: Castillo vivía con su padre, pero el padre de Castillo murió, sin embargo el padre de Castillo nunca tuvo un hijo ni vivió con él.
Esta historia parecería una simple juego de palabras, pues no, no lo es. Resulta que damos por supuesto que Castillo es un hombre, la verdad es que la historia se refiere a una mujer.
La televisión, los anuncios en radios, la redacción de los libros en las escuelas, las misas, los partidos políticos, etc. están en función de normalizar estas relaciones que dan por supuesto que al expresar “el hombre” incluye a las mujeres.
Entonces, la inquietud suya cuando cuestiona el principio de «eliminar todas las formas de discriminación contra la mujer», a petición del Comité del CEDAW (creado por la ONU), es un verdadero retroceso al aporte que han dado las mujeres en el mundo tiempos atrás; la salvadoreña Prudencia Ayala es un ejemplo digno y palpable –y por cierto poco conocida para muchas mujeres- que desvalorizan las contribuciones emancipadoras que las mujeres han realizado y hacen en el presente.
Para enfatizar lo que digo, la invito a apreciar la historia del hombre, que nos hace sentirnos equivocadamente “amo y señores”, veamos:
* Buda el Sabio, 623- 543 A.C., fundador de la religión Budista: “La mujer es mala. Cada vez que se le presente la ocasión, toda mujer pecará”
* Génesis, Capitulo II, Versículo 17: Al hombre le dijo: Por haber escuchado a tu mujer, comiendo del árbol de que te prohibí comer, diciéndote no comas de él: por ti será maldita la tierra...
* Solon, 640-558 AC, legislador ateniense, uno de los siete sabios de la Grecia: “El silencio es el mejor adorno de las mujeres”
* Confucio, 551-479 AC, filósofo chino, creador de una nueva religión de elevados ideales: “La mujer es lo más corruptor y los más corruptible que hay en el mundo; además Confucio dijo:” El marido tiene derecho a matar a su mujer. Cuando una mujer se queda viuda debe cometer suicidio como prueba de castidad.
* Panchnantra, I Zloka, Siglo V, AC “Tales son las virtudes de las mujeres: un montón de vicios”
* Santo Tomas de Aquino, 1225-1274 d de c, teólogo italiano, Doctor Angelicus. “Para el buen orden de la familia humana, unos han de ser gobernados por otros mas sabios que ellos:; por ende, la mujer, mas débil en cuanto vigor de alma y fuerza corporal, está sujeta por naturaleza al hombre, en quien la razón predomina”
* Friedrich Hegel, 1770-1831 d de c, maestro alemán de la filosofía de la historia: “La mujer puede, naturalmente, recibir educación, pero su mente no es adecuada a las ciencias más elevadas, a la filosofía, y a algunas artes”
* Martín Lucero, 1483-1546 d de c, teólogo y reformador protestante alemán: “No hay manso ni saya que peor siente a la mujer o a la doncella que el querer ser sabia”
* Jean J. Rousseau, 1712-1778 d de c, escritor y filósofo, padre de la revolución francesa y precursor del romanticismo: “Una mujer letrada será soltera toda la vida, mientas haya hombres sensatos en la tierra”
* Proverbio español: “Mujer y mal año nunca faltan”
* Aristóteles, 384-322 a de c. Filósofo griego, una de las inteligencias más vastas que ha producido la humanidad:” De la mujer puede decirse que es un hombre inferior”; también la expresión: “La naturaleza sólo hace mujeres cuando no puede hacer hombres”
* Para terminar el proverbio japonés: “Corregid a vuestra mujer desde el primer día”
La historia registra muchas mas, pero nos quedaremos acá sólo con una más enunciada por un flamante diputado salvadoreño (acá les llaman padres de la patria, aunque ahí hayan mujeres diputadas) llamado don Dagoberto Marroquín: “Las mujeres sirven sólo para estar en la cocina”
Entonces, su gran preocupación señora Julia Regina de Cardenal, refleja ignorancia de la realidad o sólo es una justificación para mantener un sistema injusto basado en relaciones de los hombres sobre las mujeres.
Quizás valdría la pena mirar alrededor, cuando niñas y niños son a diario abortados por la sociedad, cuando tiran fuego por sus bocas en las esquinas de los semáforos, frente a lo cual cerramos los vidrios de los carros.
¿No será necesario que abramos los ojos frente a la actitud pedófila en las instituciones donde se forman nuestros profesionales de la fe?. Es difícil seguir ocultando el sol con un dedo, o peor aun, con cantos de sirena desde los escritorios.
Al pretender profundizar en este trascendental tema de actualidad, donde se agregan otras situaciones, tales como la prostitución, la diversidad sexual del ser humano, el aborto, es necesario ir al encuentro de la historia, caso contrario, señora de Cardenal, seguiremos pensando como usted piensa en el sentido que toda proposición en beneficio de las mujeres, para las mujeres y desde las mujeres constituyen “una agenda oculta del género que pretende lavar el cerebro a las mujeres «modernas» en contra de la maternidad, asegurando que es la peor forma de esclavitud contra la mujer.”
Quizás hay que pensar que los retos en beneficio de la humanidad no pueden ser definidos sin la participación de las mujeres mismas, no es posible que sigamos siendo los hombres quienes definamos como queremos que vivan las mujeres y que las desviva, por lo tanto, esta es una nueva visión de amor, donde el ser humano se manifieste en su verdadera esencia, y eso incluye a hombres y a las mujeres. ¿No lo considera de esta manera?
Ya lo decía Josefina Perezalonso, de la Asociación Mundial de Periodistas y Escritoras, Sección Nicaragua, en el año 1975, con relación al trabajo a favor de la solución a la problemática de las prostitutas: “El amor necesita para poder expresarse, por lo menos de un ser, a quien dársele, si solo hay uno, se trata de un ser olvidado o de un narcisista.... Pidamos comprensión a nuestros gobiernos, para que se preocupen de la niñez, de la juventud oprimida por los cinturones de miseria que rodean las grandes capitales y las grandes ciudades de América entera, que por el hambre y la desnudez, son el semillero de la prostitución en nuestro continente”
No es posible plantear soluciones a la cultura de los patriarcas sin considerar la historia, la cultura y, sobre todo, al empuje de las mujeres; de ahí que la celebración del Día Internacional de la mujer es más que significativo para generar y despertar conciencia, que otros quieren ocultar como el avestruz, metiendo la cabeza en la tierra para falsear y negar la realidad de las cosas.
Mi respetada Señora de Cardenal, en mi calidad de cristiano comprometido con un mejor mañana para todos y todas, quisiera concluir estos pensamientos, con algo que escribí meses atrás, que sirvan de reflexión en los sueños de mejores aciertos para los hombres y las mujeres salvadoreñas, en beneficios de nuestras hijos e hijas, que son parte de nuestra razón de existencia.
ORACIÓN A LA MATRIA
Matria mía,
la lealtad se esconde prostituida
cuando intentas engendrar equidad.
Eres persistente, perseverante en tus sueños
no te asusta el que dirán,
mucho menos la doble moral,
los moradores de corbata,
y techo de vidrio del congreso,
los que penetran sin tu permiso,
escapularios en tus ovarios.
Mientras tanto, con sarcasmo y pensativo
el patria, en medio de la globalización,
sonríe de oreja a oreja.
VIVA EL DIA INTERNACIONAL
DE LAS MUJERES.



