Vicente Chinchilla
Redacción Diario Co Latino
Por vender terrenos embargados a habitantes de la residencial Altamira en Acajutla, La Defensoría del Consumidor presentó una demanda contra La Sociedad FRI S.A. de C.V., ante los juzgados de la Ciudad de Sant a tecla.
Evelyn Jacir de Lovo, titular de la DC, dijo que la demanda se había interpuesto para que se declararan nulo los contratos de arrendamiento con promesa de venta, que se le hizo a las 45 familias de la lotificación Altamira a los cuales se les vendió terrenos que estaban embargados.
Jacir de Lovo agregó que los habitantes de dicha comunidad habían cancelado la cantidad de $71,809.22 dólares, monto que la defensoría en representación de los consumidores solicita se reintegre a los afectados.
La representante de la DC explicó que la mayoría de los pobladores de la comunidad Altamira firmaron contratos entre los años 1997 y 1998, sin enterarse que los terrenos estaban embargados.
De acuerdo a Jacir de Lovo, no solo deben considerarse los daños y perjuicios sino también habría que agregar el costo de las casas construidas, los pozos y todas las mejoras que han realizado en sus propiedades.
“El proceso de denuncia lo iniciaron en la Alcaldía de Acajutla y luego hicieron contacto con la Defensoría del Consumidor, la cual les recomendó que dejaran de pagar las cuotas de los terrenos, pero seguían recibiendo notas de parte de la empresa en las que les decían que ya estaban operando de forma legal y que pagaran, de lo contrario perderían sus propiedades”, sostuvo Genaro Martínez, Presidente de la directiva de Altamira.
Por su parte, la asesora legal de la Alcaldía de Acajutla, María Teresa Melara, expresó que desde el año 2000, le dieron seguimiento legal a este caso, por que la comunidad Altamira de Isla Abajo había firmado contratos desde 1993 con promesa de venta con la empresa PRI representada legalmente por Argos.
Otro de los pobladores de Isla Abajo, manifestó que el objetivo de llegar a los tribunales competentes era para que les ayuden a recuperar el dinero, pues los terrenos ya habían sido donados por una institución bancaria a la Alcaldía.



