Sonia Escobar
Redacción Diario Co Latino
La posible aprobación de una ley que permita la producción de biocombustibles en El Salvador es motivo de preocupación para entidades como el CESTA, ya que el medio ambiente sería altamente dañando.
Según Ricardo Navarro, presidente del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA), en un reciente estudio hecho en Estados Unidos, relacionado con la producción de agrocombustibles, señala que los procesos relacionados con la producción provocará que se incremente la cantidad de gases del efecto de invernadero.
«Lo que preven (en el estudio) es que para el año 2016, el cuarenta por ciento de las tierras que hoy se usan para alimentos se utilizarán para combustibles, lo que generaría, a nivel internacional, una fuerte demanda por cambios en el uso del suelo», indicó Navarro.
De acuerdo con el presidente de CESTA, lo más preocupante, además del aumento de contaminación, es la situación de los alimentos, específicamente del maíz, ya que los precios de éste podrían incrementarse.
Dicho aumento se debería al aumento de la producción de maíz para la generación de biocombustibles y a la reducción de producción del grano para uso alimenticio de la población, además, que dicha producción demanda mayor uso de agua para el riegue de los cultivos y el abastecimiento de agua potable sería afectado.
«Nuestro gobierno, al estar promoviendo el uso de tierras para combustibles de carácter biológico nos va a generar más problemas que soluciones, tanto a nivel ecológico como en lo social», expresó Navarro.
En cuanto a la idea que promueve el gobierno, de que la producción de biocombustibles servirá para reducir los gastos de los salvadoreños que tienen vehículos, Navarro considera que por los procesos que implica la producción del etanol, «los costos no serían muy diferentes que el de los combustibles derivados del petróleo».



