A causa de la recesión económica en los Estados Unidos, las exportaciones salvadoreñas se verán afectadas. Foto de Archivo
Claudia Solórzano
Redacción Diario Co Latino
Muchos analistas económicos aseguran que Estados Unidos de Norteamérica aún no entra en una recesión, no obstante, existen otros que afirman que la crisis económica en ese país ya ha iniciado; lo que sí es seguro son los impactos negativos que tal situación podría ocasionar a nivel mundial, y en específico en la economía salvadoreña.
Los expertos en economía definen el término recesión como un periodo negativo de decrecimiento continuado de la actividad económica, que dura dos o más trimestres consecutivos, siendo visible en el Producto Interno Bruto (PIB).
Estados Unidos, en la actualidad, mantiene los síntomas de una recesión económica tales como: altas tasas de desempleo, la desaceleración generada de la economía, de la producción industrial y la caída de las ventas, esto según consenso entre analistas.
Según Carlos Acevedo, economista y coordinador del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el país, los canales de transmisión de dicha crisis económica hacía El Salvador serán a través de las exportaciones y las remesas familiares.
“Esto no significa que los salvadoreños, ya no podrán exportar, sino más bien, que las tasas de exportaciones irán creciendo más lentamente”, es decir, que se desacelerará la venta de productos en la nación norteamericana, explicó Acevedo.
Y es que desde hace tiempo atrás, El Salvador se viene consolidando como un fuerte dependiente de las exportaciones hacia EE.UU., tanto que más del sesenta por ciento de las producciones se dirige a ese país.
Por su parte, José Napoleón Duarte (hijo), Presidente de la Asociación de Organizaciones de Microfinanzas (ASOMI) asegura estar preocupado por la recesión económica en la gran potencia, debido a las relaciones directas que tiene El Salvador con ese país.
“El Salvador no es un país aislado y por ende hay una relación estrecha con EE.UU. que se acentuó con la dolarización, lo que podría impactar negativamente no sólo de forma directa, sino también indirecta, por medio de la comercialización a Centroamérica”, señaló Duarte.
El 30% de las exportaciones de El Salvador a Centroamérica disminuirían si la crisis norteamericana toca tierras del istmo, pues debido a los posibles golpes económicos no habrá demanda de productos salvadoreños.
Acevedo considera que una medida prudente ante tal crisis Estados Unidos, sería la diversificación, la colocación de los productos salvadoreños en otros países.
En el mismo orden, no hay que olvidarse del problema de las remesas familiares, que ayudan a mantener la economía de El Salvador, pues estas también resultarán afectadas.
El presidente de ASOMI acotó que desde ya se observa una clara diferencia de crecimiento en las tasas de remesas familiares entre las del año pasado comparadas con las presentes.
“Hay un impacto indirecto en la economía porque las remesas están fluctuando en toda Centroamérica, de tal manera que de existir una recesión más profunda afectaría los mercados centroamericanos”, destacó Duarte.
Si Estados Unidos continúa con severas leyes en contra de los inmigrantes salvadoreños, cada día habrá menos oportunidades de trabajo y estabilidad social para los compatriotas; lo que culminará en que las remesas decrezcan en un abrir y cerrar de ojos, perjudicando gravemente a las personas que reciben este alivio económico en El Salvador.
Para evitar que los flujos de remesas se desaceleren, se sugiere que el ritmo de consumo de la población se ajuste.
“El gobierno podría tomar medidas al respecto pero por las limitaciones fiscales éste no cuenta con los recursos para hacerlo, para implementar proyectos que ayuden a mejorar la situación”, criticó Acevedo.
“Los salvadoreños debemos pensar como paliar la crisis que nos llegue como resultado de las situaciones en aquel país”, añadió Duarte, quien además instó a los sectores productivos y al gobierno mismo a pensar en trabajar las inversiones, empleos, entre otros, de forma cuidadosa y eficiente, pues se espera que para finales de este año termine la recesión estadounidense.
Las declaraciones de los economistas fueron vertidas durante el foro denominado “Impacto de la crisis económica de Estados Unidos sobre la economía salvadoreña”, organizado por ASOMI y dirigido a los interesados en el tema.



