Vicente Chinchilla
Redacción Co Latino
Los representantes de la Comisión Ejecutiva del Río Lempa (CEL), presentaron el proyecto hidroeléctrico El Chaparral, el cual se localiza en el norte del departamento de San Miguel.
Dicho proyecto, según la CEL, contempla abastecer de luz eléctrica a más de 200 mil familias, en todo el territorio nacional, y su importancia consiste en incrementar las posibilidades de realizar nuevas actividades productivas y de servicio (pesca, agricultura y turismo).
Para los titulares de esta autónoma, el proyecto contribuirá a mejorar la calidad de vida de la población en el área, habrá mejoras en los sistemas de comunicación vial, estimulará la ejecución de proyectos de protección de los recursos naturales en la cuenca, se dispondrá de agua durante la época seca y se incrementará la generación de energía eléctrica.
«El proyecto se lleva a cabo de acuerdo a la consulta pública realizada en los trece municipios, en septiembre de 2006, los resultados fueron favorables y en octubre de 2006 se obtuvo la aprobación del estudio del impacto ambiental, con este requisito la SIGET otorgó en diciembre de 2006, la concesión para la explotación del recurso hidráulico del río Torola en el lugar conocido como el Chaparral», manifestó Jaime Contreras, coordinador del proyecto.
Contreras aseguró que el 76% de las tierras ya habían sido adquiridas por la CEL y que la parte de reasentamiento es una medida de compensación para las familias que residen en la influencia directa del embalse y que cuando se hizo el estudio del impacto ambiental se estableció que a las personas se les ofrecería un lugar a donde ir a vivir.
Fernando Castro, consultor del mecanismo de desarrollo limpio (MDL), dijo que el proyecto chaparral está enmarcado en uno de los tres mecanismos propuestos por el protocolo de Kioto, con la cual se busca minimizar el calentamiento a nivel mundial.
Por su parte, José Antonio Confesor, párroco de San Antonio del Mosco, dijo que la presentación del proyecto era una mentira que la habían repetido muchas veces, pues la compra de terrenos por la CEL se hizo hasta en $60 dólares, siendo esto una vergüenza y que los únicos que han vendido tierras son los terratenientes.
El párroco agregó que la consulta pública no había sido favorable a la CEL y que la mayoría de los pobladores no estaban de acuerdo con el proyecto.
Enfatizó que el Presidente de la República los quiere llevar a la desesperación, que ya se le advirtió que existe gente que va a perder su tierra y que en el pasado han sido guerrilleros y militares que salieron desmovilizados.
Asimismo, denunció que ya hubo tres muertes en la zona, a causa del proyecto.
El religioso dijo, además, que se ha llevado una carta al presidente diciéndole que no continúe con ese proyecto, pues como pueblo están unidos, desde Morazán hasta Chalatenango, y que cuentan con el apoyo necesario para defender la zona aun con su misma sangre.
Un representante evangélico, dijo ser uno de los afectados y que no estaban solos, que estaba Dios con ellos y que primero muertos antes que dejar la lucha.
Otro de los pobladores de la zona que vive a solo 200 metros del río Torola dijo que habían engañado a la gente y negó que CEL hubiese comprado el 76% de la tierra y que como afectados iban a defender su territorio.




