Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, en el programa televisivo del pastor Carlos Rivas.
Iván Escobar
Redacción Diario Co Latino
Un respeto y tratamiento equitativo a las iglesias del país, es el compromiso que la fórmula presidencial del FMLN asume con las iglesias evangélicas y católicas. Su gestión tendrá una “visión ético cristiana” dijo.
Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, candidatos a la presidencia y vicepresidencia por el partido de oposición, para los comicios de 2009, están concientes que la libertad de culto, es un derecho consagrado en la Constitución y que en los últimos años no ha sido respetado por los gobiernos de turno.
De ganar los comicios del próximo año, el partido de izquierda, a través de sus candidatos se comprometió a valorar el trabajo de las iglesias y el aporte significativo que hacen éstas en la sociedad salvadoreña.
El compromiso fue adquirido, por la fórmula presidencial efemelenista, anoche, en el programa “Dígalo claro”, conducido por el pastor Carlos Rivas, donde afirmaron que la religión es un factor importante para un gobierno cuyo objetivo es la persona humana y los valores.
Sánchez Cerén señaló que los gobiernos municipales del FMLN ya han incorporado el trabajo en equipo con las iglesias, en especial las evangélicas cristianas y las comunidades eclesiales de base.
El pastor Rivas destacó que un 35% de la población es evangélica.
“Son salvadoreños que a la hora de una votación ejercen una fuerza que debe ser valorada por los partidos políticos… no sólo para pedirnos votos”, añadió.
Según el IUDOP, de este 35% de población evangélica apta para votar, un 29% de ellos lo hacen. Para Sánchez Cerén la participación del pueblo evangélico no es de ahora.
“El aporte de este sector al país, desde su misión evangelizadora hay que reconocerla… estamos obligados todas las fuerzas políticas a respetar la Constitución”, agregó el candidato a la vicepresidencia.
Asimismo, dijo que “en los gobiernos locales se ha dado espacio a este sector… un gobierno como el nuestro, no puede ignorar al pueblo evangélico”.
Por su parte, Funes puntualizó en que “hay un claro desequilibrio… y quien ha dado muestras de no respetar la libertad de culto, no hemos sido nosotros.
Eso nos permite plantear que en el 2009, no vamos a perseguir iglesias, cerrar iglesias o quemar biblias, nosotros queremos impulsar una revolución social”.
Asimismo los candidatos aseguraron que tienen principios y valores claros, por lo que la religión será una prioridad dentro de una gestión con “visión ético cristiana”.
Funes manifestó que “es necesaria una alianza estratégica… es importante porque reconocemos el aporte (de las iglesias evangélicas) en la reconstrucción del tejido social”.
Fórmula niega diferencias
Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén negaron que existan diferencias al interior de la dirigencia del partido, en ciertos temas.
Por el contrario, afirmaron que hay confianza y mucho optimismo de que 2009 será un año ganador para la izquierda en El Salvador.
La experiencia de Sánchez Cerén, un hombre que ha surgido de la dirigencia histórica del partido de oposición y la experiencia de Mauricio Funes, un hombre que en los últimos 20 años ejerció un periodismo crítico, permiten hacer un equipo que garantiza el contacto con los diversos sectores de la sociedad.
“Entre los dos hemos visitado más de 60 municipios”, puntualizó Funes, en referencia a las distintas giras que los candidatos han impulsado desde que fueron ratificadas las candidaturas, el 11 de noviembre del año pasado.
Tanto Sánchez Cerén como Funes coincidieron en que temas como la dolarización, integración al ALBA y otros, serán temas de discusión en caso de llegar al Ejecutivo.



