Alfonso Melara, agente de seguridad privada. Foto: Beatriz Menjívar
Claudia Solórzano
Redacción Diario Co Latino
A raíz de que un alto funcionario de CONCULTURA calificara de “basura arqueológica”, a los restos de vasijas encontrados en el kilómetro 33 de la carretera a San Juan Opico, departamento de La Libertad, se conversó con algunos ciudadanos que transitaban por en el centro de San Salvador, sobre la importante del rescate, restauración y conservación de los patrimonios culturales del país.
El sondeo inició con la pregunta si los capitalinos saben el significado de «patrimonio cultural», a lo que Flanklin Selva respondió: «son historias que nos da nuestra patria, ya sea por raíces culturales como por bienes arquitectónicos o de la mitología nacional».
Por otra parte, Joaquín Pérez, guardia de seguridad, afirmó que «son las cosas de barros antiguas y que deben protegerse pues forman parte de nuestra cultura».
Mientras que René Escobar, abogado de profesión, aseguró que patrimonio arqueológico son todas las cosas que se conservan por tradición, los monumentos, ejemplo de ellos, El Salvador del Mundo, las estatuas en los parques, el teatro nacional».
Aunque los conceptos vertidos por los entrevistados no son exactos, cabe destacar que existen nociones del significado de patrimonio cultural.
María Perlea, estudiante egresada de ciencias jurídicas. Foto: Beatriz Menjívar
Según peritos en la materia, se le denomina patrimonio cultural al conjunto de exponentes naturales o productos de la actividad humana que nos documentan sobre la \l «INTRO» cultura material, espiritual, científica, histórica y artística de épocas distintas que nos precedieron y del presente.
Asimismo, explican que un país o región está constituido por todos aquellos elementos y manifestaciones tangibles o intangibles producidas por las sociedades, resultado de un \l «PROCE» proceso histórico.
De ahí que es muy importante conservar todos los patrimonios culturales, sin importar en donde están situados, puesto que al destruir una zona de éste o perderse un idioma, se deja «coja» la investigación y no se pueden establecer vínculos o averiguar más sobre un determinado proceso.
El concepto como tal incluye no sólo los monumentos y manifestaciones del pasado (sitios y objetos arqueológicos, arquitectura colonial, documentos y obras de arte) sino también lo que se llama patrimonio vivo, es decir, las diversas manifestaciones de la cultura popular, las artesanías, la indumentaria, los conocimientos, valores, costumbres y tradiciones características de un grupo o cultura.
A partir de lo anterior, cada uno de los salvadoreños consultados manifestó que es obligación del gobierno proteger los vestigios históricos del país.
Los salvadoreños, además de ser conscientes de protegerlos, se mostraron de acuerdo con difundir éste concepto.
Noemy Hernández, una contadora del área de San Salvador, destacó que «los objetos antiguos son parte de la historia de los pueblos y deben conservarse; sino pasará como con la moneda nacional (el colón) que desapareció y nuestras próximas generaciones ya no podrán palpar».
Por su parte, María Josefina Pineda, egresada de ciencias jurídicas manifestó que cada uno de los elementos del patrimonio cultural son testigos de la forma en que una sociedad o cultura se relaciona, o se relacionó, con su entorno y el ambiente.
Ante el valor que tienen los objetos que pertenecen al patrimonio cultural, los ciudadanos de esta capital opinan que no se le puede llamar «basura arqueológica» y restos arqueológicos, como los denominó un alto funcionario de FONCULTURA, y si existen personas que lo hacen deben ser personas sin una pizca de cultura general, dijeron.
Al respecto, Nohemy Martínez afirmó que «quien no sepa nada sobre su país no le dará importancia a un tema tan relevante como la historia de la nación, y dejarán a la luz del mundo, la ignorancia en el que vive».
A juicio de los consultados, instituciones como el Consejo Nacional de la Cultura y el Arte (CONCULTURA) deben apegarse a las leyes nacionales e internacionales que rigen los tesoros culturales, así como los encargados de difundirlos y defenderlos.
Para el caso, la Ley de Protección al Patrimonio Cultural de El Salvador establece que todo Tesoro Cultural Salvadoreño, debe ser objeto de rescate, investigación, estudio, reconocimiento, identificación, conservación, fomento, promoción, desarrollo, difusión y valoración.



