Silvio
Por Nelson Rentería
Silvio Rodríguez recuesta el dorso de su guitarra sobre sus piernas, extiende su mano sobre el mástil, posicionados sus envejecidos dedos en los trastes, inicia las caricias de las seis cuerdas de nylon que con vibrante sonido acompañan su dulce voz.
Hombre y guitarra, un romance tan antiguo como el amor mismo, hombre y guitarra fusionan sus almas y dan alas a un canto de libertad, de esperanza, de poesía... Pero como en el edén, el mal representado en una serpiente se encarga de romper la inmaculada unión, así como Adán y Eva rompieron su nexo con el paraíso y fueron desterrados al valle de lágrimas.
El “Aprendiz”, como se le conoce al trovador cubano, acompañado de su eterna amante inicia la narración de sus sueños y visiones que le llevan a enfrentarse con reptiles:
“Sueño con serpientes, con serpientes de mar, con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan lo que puedan arrebatarle al amor”.
Hombre contra serpiente, un duelo tan antiguo como la creación misma, hombre contra serpiente encarnan una lucha a favor o en contra de la libertad, la esperanza y la poesía...
Como Silvio, Monseñor Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980 al inicio de la cruenta guerra civil, había advertido la presencia de la voracidad de las serpientes en El Salvador, “la justicia en El Salvador sólo muerde al pie desnudo”.
Más de veinte años han transcurrido luego de la sentencia expresada por Romero y por los senderos, montañas y ciudades salvadoreñas aún se observan muchas serpientes al acecho de sus victimas y sus libertades.
Tras la iniciativa de una naciente empresa de eventos artísticos en El Salvador, de presentar al trovador cubano Silvio Rodríguez por primera vez en el país, muchos senderos y puertas comenzaron a cerrarse, algunas serpientes comenzaron hacer sonar sus cascabeles de alarma en contra del evento.
Diversas instituciones se han negado a patrocinar el concierto, las grandes compañías de eventos artísticos tratan de boicotear el evento y la prensa nacional ha silenciado. Las razones son múltiples: Ahogar a la naciente empresa, evitar que la llegada del “Aprendiz” exalte el sentimiento “revolucionario” de miles de izquierdistas en un período pre-electoral y lograr que los medios informativos locales ignoren un hecho sin precedentes.
Siempre hay una primera vez
Rodríguez, que lleva alrededor de seis décadas recorriendo la vida de los cuales más de cuarenta a dedicado a su vida artística, forma parte junto a Pablo Milanes, Noel Nicola y Alejandro García (Virulo) como los creadores de la nueva trova cubana.
Un hombre polifacético: cantante, dibujante, diputado, bohemio y ferviente seguidor de la revolución cubana, posee más de 25 discos de estudio y en vivo, y a pesar de los obstáculos y el celo de las serpientes se presentará por primera vez en El Salvador ante la mirada de miles de seguidores que por años han esperado su arribo.
“Nunca he ido a El Salvador habiendo tenido relaciones tan fuertes con todo el proceso de ese país. Eso es algo que le debo a Roque (Dalton), yo siento que se lo debo a él. Es algo casi personal. Es para el pueblo de El Salvador, pero yo sé que a él le hubiera gustado que yo fuera y cantara”, expresó el trovador a medios internacionales hace un buen tiempo.
A voz del mismo Silvio, su corazón tiene un fuerte vinculo con el país, sobre todo con el poeta Roque Dalton, amigo de letras, sentimiento y otros menesteres espirituales, así como su afinidad que tuvo con la lucha armada que sostuvo el ejercito guerrillero del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
Luego de 12 años de lucha entre la milicia salvadoreña y la fuerza armada, que dejó el saldo de 75 mil fallecidos (en su mayoría civiles) y 8 mil desaparecidos, el gobierno y la comandancia del FMLN firmaron los acuerdos de Paz, el 16 de enero de 1992 en el castillo de Chapultepec, México.
Como su tema más conocido “Ojalá”, sus seguidores esperan su llegada para que los lleve a pasear entre “Días y flores” montados en un “Unicornio azul” para continuar “Esperando abril” en una “Era que está pariendo un corazón”.
Libertades en El Salvador
Aunque el gobierno y la empresa privada siempre han alegado ser los defensores de las “libertades” personales, comerciales, expresión, artísticas y de competencia, y utilizan de parámetro los acuerdos como el Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE. UU., la historia se encarga de contradecir sus afirmaciones, como el caso de la aerolínea TACA y Copa quienes disputan la extensión de servicios por la región centroamericana.
Durante su campaña electoral, el ahora presidente Saca, declaró que en su gobierno habrían libertades de todo tipo, incluso el arribo de artistas al país. “Si quiere venir Molotov, que venga”, dijo Antonio Saca.
Molotov es una agrupación mexicana de rock a quien se le prohibió la entrada al país por poseer letras “indecorosas” y enviar mensajes “negativos” a la juventud.
Aunque el caso es distinto con Silvio Rodríguez, el hombre que abraza su guitarra y lucha en sus sueños contra reptiles invisibles que arrebatan el amor a quienes gozan de él, en El Salvador se continua adoleciendo de libertades de competencia, causadas por la misma serpiente envidiosa que separó a los primeros habitantes del paraíso.
Hombre y libertad, una pareja tan fiel como su Creador mismo, hombre y libertad dos amigos que juntos son capaces de llegar a la verdad, expandir la esperanza y parir la poesía... para derrotar a las serpientes, tal como la augura el trovador cubano:
“Pero se destruye cuando llego a su estómago
y planteo con un verso una verdad”.
(Fragmentos tomados de la Canción “Sueño con serpientes”, 1974)
Nelson Rentería, redactor de Raíces.
nelsonrenteria@raices.com.sv



