*Analista internacional
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EE.UU. viene iniciando la campaña electoral más cara de la historia humana. Esta es también una de las más atípicas que realiza la megapotencia. Por primera vez en 66 años no hay un presidente o un vicepresidente que quiera la reelección. Nunca antes han tenido tan buenas posibilidades de postular una mujer, un negro y un mormón, sectores que jamás han tenido si quiera un candidato a la vicepresidencia.
Si en las presidenciales de 1980, 84, 88, 92, 2000 y 2008 siempre compitió un Bush, esta vez ningún miembro de la familia se presenta (aunque el hermano y el sobrino del actual presidente tienen ambiciones).
Tampoco candidatea Al Gore, el demócrata que sacó más votos que George W. Bush en el 2000, pero que el colegio electoral no le proclamó ganador. Dentro de su partido la familia más importante es la de Bill Clinton, quien en 1992 se convirtió en el único candidato presidencial que haya derrotado a algún Bush y quien hoy quisiera ver que su esposa Hillary les remplace en la Casa Blanca.
Sin embargo, la ventaja inicial de Hillary se viene reduciendo ante la irrupción de Obama mientras que nada aún garantiza que los republicanos perderán el poder.



