Un indigente murió por hiportemia, a causa del frío y vientos que azotaron el país. La víctima falleció en la 17 calle poniente, frente a las instalaciones de la Cruz Roja Salvadoreña. Foto: Wilfredo Lara.
Claudia Solórzano
Redacción Diario Co Latino
Tanto el frente frío que azotó al país estos días y que prácticamente ha desaparecido, como la falta de aplicación de políticas para una vida digna ya muestra sus consecuencias fatales: la muerte de un adulto mayor por hipotermia.
Una persona de aproximadamente setenta años de edad, sin identificación alguna, falleció la madrugada de ayer frente a las instalaciones de la Cruz Roja en San Salvador.
Según el jefe de Prensa de la Cruz Roja, Carlos López Mendoza “los paramédicos suponen a partir de la evaluación, que él murió de hipotermia”, agregando que el adulto mayor era un indigente de la zona.
De acuerdo con López, el indigente, desde un día antes ya presentaba algunos síntomas de enfermedad como excesivo frío en los huesos durante el día, y como las temperaturas bajaron en la madrugada éstas afectaron su estado fisiológico.
“Nosotros, al ver que no despertaba y que no se levantó a la hora que solía hacerlo, acudimos para levantarlo cuando nos dimos cuenta de que ya había muerto”, comentó López.
Luego, a las seis de la mañana se presentaron elementos de la Policía Nacional Civil, para realizar protección de la escena y de las pocas pertenencias encontradas, asimismo el levantamiento del cadáver.
Situaciones así se observan a diario.
Cada noche, las aceras de los alrededores de la Cruz Roja, se convierten en dormitorios públicos improvisados donde alrededor de unas sesenta personas entre adultos, niños y “abuelos” duermen en el lugar al no contar una morada digna donde vivir.
De 2006 a la fecha han fallecido 3 personas por hipotermia en las inmediaciones de este centro de asistencia, informó el jefe de prensa.
Lo que deja en evidencia la falta de políticas que ayuden a las personas de escasos de recursos, en especial a los adultos mayores que al no contar con dinero para tener una casa, como única opción buscan las calles que los acogen sin impedimentos.
A pesar de contar con garantías y derechos establecidos en la Constitución de la República, el Código de Familia y otra serie de leyes, éste es tan sólo uno de muchos casos que a diario se ven en El Salvador, en donde las leyes son letra muerta, ya que a menudo estas personas quedan en el olvido por las instituciones correspondientes y agregado a ello son expuestos a toda clase de inclemencias y necesidades insatisfechas.



