Félix Ulloa, ex magistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Iván Escobar
Redacción Diario Co Latino
Félix Ulloa, ex magistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE), consideró que ante la falta de institucionalidad en El Salvador, que no garantiza confianza en las elecciones transparentes en el 2009, debe dar paso a que el proceso sea verificado por representantes de la comunidad internacional.
Ulloa advirtió que en los comicios generales de 2009, está claro que el proceso será cerrado y en el cual se plantea un escenario, donde las dos fuerzas políticas mayoritarias de derecha e izquierda sostendrán una contienda que no da muchas opciones.
En estos momentos, en donde existe un Tribunal Supremo Electoral (TSE), que carece de legitimidad y donde difícilmente puede actuar como “árbitro” en el juego electoral; Ulloa insiste que una de las alternativas para garantizar la transparencia del proceso sería la participación de la comunidad internacional.
Este mecanismo, explicó Ulloa, que se practicó en las elecciones presidenciales en México, en el 2004, país en el cual el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través del representante en esa nación, Thierry Lameraquer, desarrolló un programa de control social.
Ulloa, quien es director del Instituto Nacional Demócrata, cree que este mismo mecanismo puede impulsarse en el país.
La representación del PNUD u otros organismos internacionales podrían liderar un proceso que de confianza a la población y sobre todo que programas sociales como: Red Solidaria y últimamente Alianza Por la Familia, no sean utilizados con fines político-electorales (propagandísticos), de parte del partido ARENA.
Ulloa recordó la experiencia mexicana, donde la oposición se enfrentó a una derecha partidaria, que se aferraba al poder y contando con el apoyo explícito del gobierno del ex-presidente Vicente Fox.
“…En El Salvador, todavía las fuerzas conservadoras, ancladas al pasado, y a las élites económicas siguen definiendo los procesos electorales”, puntualizó Ulloa.
Las elecciones de 2006, aseguró Ulloa, dieron una luz de alerta, ya que en las mismas, el choque directo entre ARENA y FMLN, dejaron en claro los niveles de violencia que pueden desencadenarse ante la falta de una definición electoral oportuna y altos niveles de desconfianza en el electorado.
En el 2009, este escenario no está ajeno, ya que el “choque de trenes”, es inminente; lo que significa que la polarización del proceso afectaría en los resultados, incluso de haber un empate, llevaría a una crisis política en El Salvador.
En 1993, recordó Ulloa que se definieron las reglas del juego político, un ciclo electoral en el país; en ese momento se dejó en claro por parte de las fuerzas políticas, que 15 años después se llevaría a cabo un proceso electoral general: en el cual se renovaría el Ejecutivo, la Asamblea Legislativa, concejos municipales y la bancada en el Parlamento Centroamericano.
El escenario actual es contrario a lo que se planteó en ese entonces, ahora se tiene un retroceso con las reformas electorales que se hicieron en esa oportunidad, la desconfianza a los actores claves ha aumentado y el “abuso” por parte de algunas fuerzas de derecha, para apoyar al partido oficial, han minado esos esfuerzos.
En estos momentos que el FMLN ha logrado definir una candidatura con muchas posibilidades de triunfo, el exmagistrado, recomienda que esto no es suficiente para obtener un gane en los comicios del otro año, por lo que hay que volcarse a evitar el triunfalismo y crear los mecanismos necesarios de defensa del voto. Este mecanismo incluye elementos internos y externos.
Además recomienda que el candidato presidencial, Mauricio Funes, debe perfilar, desde ya, el equipo de trabajo, ya que en la actualidad lo que esta definiendo la atracción de votos no el ofrecimiento de qué se hará, sino quienes harán realidad esa plataforma de gobierno.
La izquierda, asegura, tiene un escenario idóneo para un gane, aunque insiste el trabajo debe ser mayor. En el caso de la derecha, específicamente el partido ARENA, sostiene que por primera vez se está desarrollando un proceso interno que esta poniendo a prueba su institucionalidad.
En términos generales, el analista político, experto en temas electorales, enfatiza que el involucramiento de la sociedad civil, en estos momentos, será un factor que contribuiría a reducir los niveles de desconfianza, unido a esto el proceso de control que tendría que estar coordinado por la comunidad internacional.



