Sonia Escobar
Redacción Diario Co Latino
Con la llegada de la época navideña y las festividades de fin de año llegan también las emergencias a causa de incendios, accidentes de tránsito y otros percances que requieren de la atención de cuerpos de socorro o bomberos, por tal situación Protección Civil oficializó la entrada en vigencia del plan «Belén 2007».
En dicho plan está contemplado que aproximadamente 23 mil personas representantes de los diferentes cuerpos de socorro, como Comandos de Salvamento, Cruz Roja y Cruz verde, así como agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), y miembros del Cuerpo de Bomberos estarán en alerta en caso de presentarse emergencias que requieran de sus servicios en cualquier lugar del país.
Para poder atender las emergencias que se puedan presentar en el período comprendido entre el día de ayer que entró en vigencia dicho plan y el 2 de enero del 2008, se ha habilitado el número de teléfono 918, en el cual se atenderán llamadas para dar servicio en casos de incendios, accidentes de tránsito, emergencias médicas, personas quemadas y desastres naturales.
El ministro de gobernación, Juan Miguel Bolaños, aclaró que a través del 918 no se atenderán emergencias relacionadas con la delincuencia, ya que esas se continuarán atendiendo en el 911.
El costo por las llamadas al 918 será el mismo que el de una llamada local, además, el ministro de gobernación indicó que a partir de ayer dicho número quedará habilitado, aún después de finalizar el plan “Belén 2007” para atender llamadas relacionadas con los tipos de emergencias antes mencionadas.
Otras instituciones que estarán apoyando a Protección Civil durante el plan serán: el Ministerio de Salud y Asistencia Social, el Instituto Salvadoreño del Seguro Social, la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) y las diferentes alcaldías de todo el país.
Para finalizar, Bolaños hizo un llamado a la población salvadoreña para hacer buen uso del nuevo número de emergencias habilitado desde ayer y evitar hacer bromas reportando falsas emergencias a través de llamadas que podrían causar que la ayuda deje de llegar a los lugares donde realmente se necesita.



