Redacción Co Latino
Los robos y asaltos al interior de los buses y microbuses se han incrementado, según denuncias recibidas en Diario Co Latino.
El modo de operar de los sujetos es el siguiente: se suben entre cinco a seis sujetos en zonas sin vigilancia y luego obligan al conductor a reducir la velocidad y en el tiempo que recorre dos cuadras atracan a los pasajeros.
Los asaltos, comúnmente se dan desde el Hospital Rosales, sobre la 25 Avenida Norte, hasta la entrada de la Colonia Santísima Trinidad en Ayutuxtepeque; desde la Plaza Libertad hasta el Hospital de ISSS, Amatepec; desde el ex Cine Avenida o Terminal de Oriente hasta la zona conocida como el puente Eureka, sobre el Bulevar del Ejército; de la Plaza Morazán hasta la zona de La Cascada y el Mercado San Miguelito.
Asimismo, a veces se suben a las unidades del transporte público dos o tres mareros y exigen la entrega de un dólar por pasajero, y si ven que un pasajero lleva prendas valiosas se las arrebatan.
Otros ladrones, cuya característica es ir bien vestidos, se sientan a la par de los viajeros, en especial jóvenes estudiantes que son fáciles de amedrentar, y les piden el teléfono celular y dinero.
Los denunciantes también afirman que los buses que atraviesan zonas marginales, también son objetivo de los delincuentes.
Otro modo de operar de los ladrones es en las afueras de los supermercados. Allí esperan a que las víctimas salgan con sus compras para robarles, incluso los comprados.
“La verdad es que nos sentimos totalmente desprotegidos”, dijo un denunciante, quien asegura ha padecido tres asaltos al interior de los buses.
Unos meses atrás se anunció que los policías, incluso sin uniforme, vigilarían las unidades del transporte colectivo, sin embargo, no se saben los resultados de dicha operación o si no la están realizando.
Al incremento de la delincuencia común se agrega la ya conocida de los mareros, que siguen cometiendo sus fechorías en perjuicio de los pequeños comerciantes de las colonias.



