Vendedores se reunen con el Obispo Gregorio Rosa Chávez para solicitarle su participación como mediador, en el caso de los puestos frente al Palacio Nacional, que quieren instalar y que la Alcaldía no permite. Foto: Roberto Márquez
Santiago Leiva
Sonia Escobar
Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
Aunque el ambiente de tensión se respiró ayer en la capital, los enfrentamientos entre vendedores ambulantes y el Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) han cesado en los últimos tres días.
Anoche, desde muy temprano, un pelotón del CAM se mantuvo apostado frente al Palacio Nacional, pero los vendedores esta vez lejos de enfrentarlos organizaron una marcha pacífica hacia la comuna de San Salvador.
La marcha salió de las inmediaciones del Palacio Nacional y luego de protestar por un laxo de 15 minutos frente a la alcaldía capitalina, se dirigieron a la iglesia San Francisco donde se reunieron con Monseñor Gregorio Rosa Chávez a quien pidieron les sirva de mediador en la problemática.
Al término de la reunión Monseñor Rosa Chávez no se comprometió claramente a ser mediador, pero adquirió el compromiso de revisar un documento firmado entre los vendedores y la alcaldía, en abril pasado, en el cual él y la PDDH sirvieron de garantes.
“Les he pedido que preparen sus propias propuestas y me las hagan llegar”, dijo Rosa Chávez y aseguró que se reuniría con la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos para ver qué puntos del acuerdo no se han cumplido.
Los líderes de la Coordinadora Nacional de Vendedores (CNV) que se reunieron con Rosa Chávez salieron complacidos con las pláticas.
“Hay un compromiso de revisar los acuerdos, Monseñor es muy abierto, tiene un buen corazón”, dijo Rodolfo Pereira, miembro de la CNV.
El 20 de abril pasado, según los vendedores, la alcaldía se comprometió a capacitarlos, darles becas de estudios a sus hijos, créditos blandos, programas de salud y realizar campañas favorables a sus ventas, pero no han cumplidos denuncian.
Sin embargo, más que estas demandas, lo que los vendedores persiguen con sus protesta es que la alcaldía les permita instalar sus ventas en los alrededores del Palacio Nacional.
“Lo que queremos es la calle para ganarnos la vida, no es cierto que los vendedores seamos parte de estructuras delincuenciales”, megafoneó Pereira frente a la alcaldía. “Queremos el Palacio”, añadió.
Según este líder vendedor, en el sector del pasaje Morazán, donde están instalados actualmente, las ventas son bajas porque no hay mucha circulación de personas, contrario a lo que sucede en las inmediaciones del Palacio Nacional.
ASTRAM también marcha
Mientras los vendedores marchaban pacíficamente hacía la alcaldía de San Salvador, los miembros de la Asociación Salvadoreña de Trabajadores Municipales (ASTRAM), se preparaban en la Plaza las Américas, mejor conocido como monumento al Salvador del Mundo para celebrar con una marcha, la “victoria” de Rolando Castro.
La disputa de los miembros de ASTRAM durante meses ha sido la existencia de dos juntas directivas en dicha asociación, una encabezada por Mauricio Alvarenga y otra encabezada por Rolando Castro, a pesar que hace más de un año éste último ya no labora para la comuna capitalina.
A pesar de que Alvarenga legitimó la existencia de ASTRAM, en abril pasado, la junta directiva de Castro resultó ganadora para dirigir dicha asociación.
Los manifestantes, entrada la noche, partieron hacia la comuna capitalina portando velas y pancartas con frases relacionadas al gane de Castro.
Los manifestantes permanecieron algunas horas frente a la alcaldía de San Salvador sobre la alameda Juan Pablo II, sin que se reportaran desórdenes.
Según la Policía Nacional Civil, los disturbios violentos durante las protestas de vendedores, son ocasionados por mafias, que incluye mareros.
Una fuente que prefirió el anonimato dijo a Diario Co Latino que el grupo de pinta y pega de ARENA, en San Salvador, está liderado por un reconocido marero, quien dirige un grupo de las comunidades de la Escalón, y son los que estarían involucrados en las acciones de violencia contra la comuna.
Alcaldesa acepta mediación
Violeta Menjívar, alcaldesa capitalina, aceptó la intervención de Monseñor Gregorio Rosa Chávez, sin embargo aclaró que no pueden acceder los alrededores del Palacio Nacional para ventas.
“Si Monseñor Rosa quiere participar, él siempre es bienvenido a todos los mecanismos de negociación de la alcaldía”, señaló.
Asimismo agregó que “el Palacio Nacional, no será dado para la instalación de ventas.
En el acuerdo que tomamos en abril pasado, cuando se trasladaron las ventas al pasaje Morazán, ahí está documento en el que firmaron los vendedores, dice que el Palacio, la alcaldía lo declara libre de ventas, y no dice para cuanto tiempo, si no para siempre”, expresó la alcaldesa.
“No quiero atreverme a inculpar a nadie, pero hay elementos infiltrados (en los desórdenes) del partido ARENA, esto con el objetivo de desestabilizar el gobierno municipal” dijo Menjívar.



