Armando Flores, Director del Centro para la Defensa del Consumidor. Foto: Wilfredo Lara
Santiago Leiva
Redacción Diario Co Latino
Luego de presentar los análisis de un estudio realizado, en el que se demuestra que el 32.35% del agua envasada proviene de cañería, el Director de Centro para la Defensa del Consumidor (CDC), Armando Flores, llamó a la población salvadoreña a abstenerse de comprar agua envasada.
El estudio del CDC determinó que de las 34 marcas analizadas, 11 marcas (32.35 %) tienen como fuente la red pública de agua potable y sólo 10 marcas los manantiales y agua subterránea.
Del resto cinco informan que envasan “agua natural” y ocho no especifican cual es el origen del agua que envasan.
Las marcas que según Flores tienen como fuente el agua de cañería son: “Agua D´ Cielo”, “Hawaiian Cool”, “Agua Libertad”; “DELY”, “Aqua Vita”, “Agua Fría”; “De los Ángeles”, “Bella Font”, “Cima Fresh” y “Bebe”.
Mientras tanto las marcas: “Las Perlitas”, “Alpina”, “Sabemas”, “Eco Water” y “Rigel” solamente explican como su fuente de origen “Agua Natural o de Fuente Natural”.
“Kul, Salvavidas, Agua Cristal, Aqua Pura, Aloha, Piedra Azul, Palmera y Huchapi tampoco informan de donde traen el agua” aseguró Flores.
“Llamamos a la población a que no compre agua envasada”, dijo Flores quien justificó el llamado en que aparte de ser un producto caro se desconoce su calidad.
El CDC, en su estudio, ha determinado también que 20 marcas de agua envasada, que representa el 58.8% del total de marcas analizadas no cuentan o no informan de manera clara la fecha de vencimiento del producto.
“La mayoría de empresas que formaron parte de la muestra que se investigó no cumplen con la fecha de vencimiento y el número de lote impreso en el etiquetado de su respectiva marca”, dijo Flores.
Aunque el estudio no contempló la calidad del agua, la doctora Diana Burgos, quien participó en la investigación, aseguró que el hecho de no tener fecha de vencimiento puede tener un grave impacto.
“Un agua que está vencida o de mala calidad puede generar problemas gastrointestinales, bacteriales, virales, o simple hepatitis… esto puede ser un grave impacto en la salud de los consumidores”, manifestó Burgos.
En ese sentido, Flores llamó a la población a que en lugar de comprar agua envasada le exijan a las empresas estatales, municipales y privadas, una mejor calidad de agua; y a la Defensoría del Consumidor y Ministerio de Economía que activen los mecanismos correspondientes para frenar esta situación.
El negocio
El agua envasada, según el análisis del CDC, también constituye un “jugoso” negocio para los empresarios de este tipo, ya que las empresas envasadoras pagan a la ANDA 0.06 centavos de dólar por mil litros que extraen de nacimientos o aguas subterráneas y le sacan 240 dólares a esa cantidad ya envasada.
En el caso de las empresas que envasan de la red pública pagan 0.90 centavos de dólar por metro cúbico (equivalente a mil litros) y le sacan 240 dólares.
“Este es un jugoso negocio generado por la sed de los consumidores”, expresó Flores, y añadió que el agua envasada representa a un negocio de más de 40 millones de dólares al año, según el programa de naciones unidades para el desarrollo.



