Por Isaac Bigio
Analista internacional
www.yahoo.com
La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) emitió un balance mixto sobre Irán. Reconoce que ese país está ‘cooperando’ pero también que siguen avanzando en sus programas nucleares.
París ha virado y comparte con Londres y Washington el pedir más dureza y sanciones contra los ayatolas. Sin embargo, en el consejo de seguridad los otros dos miembros permanentes de éste (Moscú y Beijing) proponen la ‘moderación’. En enero a este organismo entran Libia y Vietnam, quienes se distancian de Bush.
Israel cuestiona al informe presentado por el líder egipcio de ésta a quien acusan de conciliar, y se prepara para una posible acción militar. Mientras tanto Teherán ya cuenta con 3,000 centrifugadoras que enriquecen uranio y que podrían pronto desarrollar una bomba atómica. A diferencia de Saddam en el 2003 Irán sabe que debe mostrar más armas terribles para evitar ser atacado, que Occidente está atascado en Iraq y Afganistán, que el alza del petróleo le favorece y que ha ganado aliados (incluyendo algunos latinoamericanos como Nicaragua o Venezuela).



