Esperando por un presidente que apueste por la educación
¿Cuál es el perfil necesitado para que alguien aspire a ser presidente?: Quien tenga conciencia de salvadoreño, o en el mejor de los casos el sentir por El Salvador y su gente.
Los empresarios no han servido y demuestran no servir para presidir un país, porque gobernar no es crecer económicamente; gobernar es sentir por el pueblo.
Que se acabe con la mendicidad, con la desprotección de la niñez, la delincuencia en todas sus manifestaciones, la corrupción y el ladronismo de la hacienda pública, con los que dicen que son empresarios pero no permiten la sana competencia, que se acaben los que “sacan” y “cristianizan” (no por Cristo) las políticas de salud y educación.
Y es que aceptar que la educación es la salida para los diversos problemas que aquejan a una sociedad parece que lo entienden todos, chinos, vietnamitas, cubanos, taiwaneses, costarricenses y otros, los que no lo entendemos somos los salvadoreños y menos su gobernantes, que insisten en hacer las cosas hasta que ya estamos en agonía.
Porque esperar que se angustie la sociedad para empezar.
Porque esperar que lo señale alguien de afuera, como si no fuera el salvadoreño o el gobierno quienes resienten la necesidad.
Es fácil darse cuenta que es la educación la apuesta correcta.
Porque seguir apostando al cemento y al concreto, formula por años ensayada, solo sirve para ganar votos en elecciones, pero que no abona en el camino del progreso de este sufrido país, con un largo calvario desde la época colonial.
El empresario salvadoreño se empequeñece cada vez que impide que este gobierno gobierne, pues este país sigue esperando por ese presidente que haga algo por él. Bien pudiera apostar por una mejor empresa pero prefiere seguir ganando el cien por ciento de mil, cuando le sería mejor ganar el 25% de un millón. Pero está paralizado por el temor a competir.
Óigase bien, con actitudes como esa están abriendo la puerta a la izquierda, y ya dejen de auto mentirse con eso de que Chávez pierde terreno como lo dice un dizque crítico de derecha, mejor es que ablanden posiciones, hagan las cosas con sentido humano (no como el esgrimido en la propaganda de Antonio Saca), porque la crisis de ambas extremas no la capitaliza ningún centro y la izquierda llegará no por su creatividad sino por la limitación de las derechas que tontamente siguen empecinadas en un proyecto antihumano.
La gente ya se cansó de esperar por el sentido humano de las derechas, porque la retórica empieza a desmantelarse con el estribillo de “lo social no es complemento de nada es la base de todo”, eso suena demasiado hueco.
Quien crea que el pueblo se lo tragará por años, se equivoca. Ahí cerca han vuelto al sandinismo, la misma política de los estadounidenses le dio una lección a Bush y sus secuaces con una política poco inteligente en materia internacional.
La gente está viendo como se maneja Venezuela y le está gustando, y por más propaganda en contra del sistema venezolano, éste avanza y cada posición parece firme, y a las derechas les pasará las del pastorcillo mentiroso.
No pueden vivir en la época de las comunicaciones y la globalización dándose coba a si mismos. Advertidos están con Kirchner en Argentina, Lula en Brasil, Evo en Bolivia... ladrar no cuesta nada.
Mal hacen algunos medios con inflar al gobierno de Saca con editoriales orgánico - estomacales.



