TeleSUR
La organización pro derechos humanos Amnistía Internacional (AI) afirma en un informe publicado este lunes que el mundo ha ignorado la creciente crisis de los refugiados iraquíes, y exige a la comunidad internacional cumplir con su "obligación moral" de ayudar a los millones de iraquíes que han huido de su país como consecuencia de la guerra liderarada por Estados Unidos desde 2003.
"Millones en vuelo: la crisis del refugiado iraquí", como fue bautizado el reprote, llama especialmente la atención a Gran Bretaña, país que ayudó a Estados Unidos a invadir Irak, por lo que estaría obligado a ayudar a los aproximadamente dos millones de iraquíes que se han visto forzados a irse a los vecinos Siria y Jordania para escapar de la violencia, que cada día se cobra decenas de vidas.
En este sentido, AI señala que el Reino Unido deportó a Irak más refugiados que ningún otro país de Europa.
Además, la institución con sede en Londres, se mostró preocupada por "la crisis de desplazamiento de mayor crecimiento" del mundo, como calificó el éxodo de los iraquíes que, según el estudio, es el mayor movimiento poblacional de Medio Oriente, desde que se fundara el Estado de Israel en 1948 y los palestinos fueran forzados a desplazarse, indica la AI.
Según las cifras de la AI, en la actualidad hay cerca de 4,2 millones de desplazados iraquíes, la mitad de ellos en Irak. El resto se divide en 1,4 millones en Siria y otros 500 mil en Jordania. Estos números se incrementan a razón de dos mil personas diarias, añade AI.
"La situación humanitaria desesperante de los desplazados iraquíes, incluyendo a los refugiados y a los que permanecen en Irak, ha sido largamente ignorada por el mundo", dijo Malcolm Smart, director del programa de AI para Medio Oriente y el Norte de África.
Smart, expresó su inquietud que los nuevos requisitos para conseguir la visa en Jordania y Siria "impidan que los iraquíes reciban la protección que necesitan".
"Instamos a ambos gobiernos a mantener sus fronteras abiertas para aquellos que huyen por sus vidas", enfatizó al tiempo que invitó a otros países a prestar apoyo a Siria y Jordania, otorgando mayor asistencia financiera y técnica, para poder suplir las necesidades de salud, educación de los refugiados.
"Las 'modestas medidas' adoptadas hasta ahora por la comunidad internacional no alcanzan ni mucho menos para hacer frente a la crisis de los refugiados iraquíes", concluye.



