Lic. Jorge Alberto Luna
Mientras el Águila va volando sus enemigos van reptando.
Me voy a referir a un grupo de columnistas que escriben diariamente en los principales Medios sin quien se atreva a criticarlos por sus errores de concepto o por sus pobrezas literarias, ya que están resguardados por una política periodística protectora, sus ideas son verdades absolutas.
La baja calidad de esos aprendices de periodismo se detecta de su leve preparación filosófica, de su lenguaje casi vulgar, a menos que escriban para el vulgo, sus mal hilvanadas frases y sus errores de sintaxis. Por otro lado, vemos la defensa que hacen de un antañero liberalismo, de una religión perdida en la vorágine de la globalización. El fuerte de estos escritores es el paralogismo que lo usan para levantar castillos de arena y crear espejismos macroeconómicos.
Para muestra un botón: Cuando fojeaba un ejemplar de la Prensa Gráfica tropecé con un articulo escrito por uno de esos seudo periodistas en el que al referirse a Hugo Chávez lo motejaba de “animal”, textualmente: “Chávez es un animal” calificación que más delata una baja cultura del escritor que una exacta etopeya de Presidente Venezolano o ni siquiera un retrato de su figura. En realidad ese señor es un “cagatintas”.
Si aplicamos el Neoliberalismo en su exacta dimensión ideológica no necesitaremos de Socialismos ni de comunismos ni de híbridos oportunistas. Chávez está combatiendo al neoliberalismo sectario, al mercadotécnico, al que hundió por anos a Venezuela.
El Neosocialismo de Chávez, no es ni por sombra un socialismo marxista y menos muchos menos, un comunismo a la Stalin, pero podemos acomodarlo a lo social - democracia de Edward Berstain, pensador alemán que dio vida a todas las social-democracias del mundo así como las encíclicas Rerun Novarun y Cuadragésimo Anno dieron fundamento ideológico a las democracias cristianas.
Actualmente toda Europa está aplicando en su hacer económico y social el neoliberalismo berstaineano porque así lo exige la globalización moderna.
Cuando Chávez y toda Sur América expulsan a las Instituciones Financieras Internacionales, que tradicionalmente han corrompido a las oligarquías nacionales, está luchando por zafarse de las garras del neocolonialismo, oponiendo un neoamericanismo.
El dinero en función financiera alcanza altos niveles de lucro, pero en manos de las transnacionales, también logra sujetar y atar a su carro, las dignidades nacionales.
De modo que podemos calificar el socialismo chavista como un Neoamericanismo Boliviano.
El Neoliberalismo salvadoreño que hemos clasificado dentro de las estrategias mercadotécnicas, se nutre de las anheladas remesas que envían los salvadoreños que residen más allá de las fronteras patrias.
La empresa privada ya casi no invierte internamente en proyectos productivos más bien se ha dedicado a los servicios, a la función financiera del dinero; de esa manera no crece la estructura básica para un desarrollo in-cescendo, sino que se conforma en lograr una buena tajada de las remesas mediante un constante acicate de la inflación rampante. Por su parte, el gobierno también saca su tajada incrementando el precio de sus servicios y más gravámenes con los eufemismos de FOVIAL, FOSALUD y FO - cualquier artificio mercadológico.
Por ese camino Gobierno y Empresa Privada están agotando la ya débil Demanda Nacional, pues con un salario mínimo “pegado”, mínimo poder de compra de las remesas, caerá verticalmente el beneficio y forzosamente la quiebra total del sistema.
La ruta del endeudamiento externo es peligroso porque si nuestros acreedores, nos presionan y no tenemos la liquidez adecuada nos veremos en el caso argentino, haciendo corralitos.



