Archivo     |   Búsqueda    |   DiarioCoLatino FB    |  DiarioCoLatino Twitter

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Domingo 21 de Diciembre de 2014
Última actualización : 31/11:28 h.

Lunes, 17 de Septiembre de 2007 / 10:36 h

Acta de Independencia de Centroamérica

  Versión para Imprimir

Dagoberto Gutiérrez

Este es un documento histórico increíble, claro y contundente, porque expresa la lucha de clases en el mundo colonial del siglo 19.

Es un documento secreto que nunca se publica y funciona como un mito vivo referido a la independencia.

Su lectura resulta apasionante porque en sus recovecos se encuentran los corredores actuales de la lucha política actual, al fin y al cabo se refiere a un acontecimiento ocurrido recientemente; pero sepultado a la reflexión y al pensamiento critico.

Resulta ser un documento apresurado elaborado por criollos en su mayoría monárquicos .se trato de los españoles nacidos en América y diferenciados por eso, de los españoles peninsulares y, sobretodo, se trato de una acción política de los criollos de la ciudad de Guatemala, los mas poderosos e influyentes porque Centroamérica era la capitanía general de Guatemala y lo que hoy son estados eran provincias de esa Capitanía.

En la ciudad de Guatemala estaban los mayores comerciantes con relaciones directas con Madrid y con contradicciones que se llamaban Libre Comercio. Se trataba de la familia Aycinena y sus equipos de colaboradores, estos se enfrentaban a los criollos de San salvador que siendo también monárquicos competían por el mercado libre y exigían una relación mercantil independiente de la ciudad de Guatemala.

Era el mundo de los criollo que fue sacudido por la invasión francesa a España y por la guerra revolucionaria mexicana de Miguel Hidalgo y José María Morelos. Algo pasó que obligó a los Guatemaltecos a reunirse el 15 de septiembre para declarar la independencia; pero esta independencia no era no de España sino de Guatemala, porque cada delegado provincial era un mundo en miniatura que requería sacudirse el control de los Aycinena y, al mismo tiempo, los de Guatemala aspiraban a una relación monárquica con España y así las cosas, estamos frente a una especie de Independencia sin el pueblo y contra el pueblo, por eso en el número uno del acta se dice, sin rubor alguno, que “la mandé publicar, para prevenir las consecuencias que serían temibles en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo”.

Este es un texto diáfano que expresa el miedo al pueblo de estos independentistas sui generis, porque el pueblo, en este caso, eran los así llamados indios o, correctamente situados, los pueblos originarios de la región, eran los mestizos y eran los criollos radicales que luchaban por un rompimiento real de la servidumbre.

Este texto nos indica que la independencia era un reclamo popular extendido y poderoso y que estos independentistas buscaban burlar la voluntad de la gente.

Pero en este número uno, también encontramos un rasgo especial porque dice “Y sin perjuicio de lo que determine sobre ella el congreso que debe formarse “y entonces, el 15 de septiembre de 1821 no es la fecha definitiva de la independencia porque esta sería decidida por este congreso posterior al 15 de septiembre”.

El acta consta de 18 numerales que para su análisis se pueden organizar de la siguiente manera: del número 2 al 6 esta lo referido a la convocatoria del congreso definitorio de la independencia.
Del 7 al 9 se establece una independencia sin independencia.

Del 10 al 11 están las garantías a favor de la Iglesia Católica.

En el número 12 el acta garantiza la conservación del orden, habida cuenta que no se buscaba un nuevo orden.

En el número 13 hay una referencia extraña a un nuevo gobierno y, finalmente del 14 al 18 encontramos el protocolo de las actividades.

El documento es minucioso en el procedimiento de convocatoria de los diputados para el congreso que definirá y por eso, en el numero 7 se dice “que este es el congreso indicado para determinar lo que sea justo y benéfico.”

En los números 8 y 9 se encuentra la parte medular del documento porque en el 8 se dice “que el señor jefe político, Brigadier don Gabino Gaínza, continué con el gobierno superior político y militar; y para que este tenga el carácter que parece propio de las circunstancias, se forme una junta provisional consultiva”.

Entonces, el lector piensa que Gabino Gaínza tiene que consultar con esta junta consultiva porque se trata de una independencia; pero el número 9 dice “Que esta junta provisional consulte al señor jefe político en todos los asuntos económicos y gubernativos dignos de su atención”.

Esto es una joya política porque la junta consultiva esta sometida al jefe político nombrado por la corona española y no al revés, como debiera ser tratándose de una independencia.

Del número 10 al 11 se establecen los derechos de la Iglesia Católica, y esta deberá asegurar la fraternidad y concordia “sofocando las pasiones individuales que dividen los ánimos y producen funestas consecuencias”.

La Iglesia Católica, aliada de la metrópoli deberá evitar que el pueblo se levante y logre una independencia de verdad. Del número 14 al 18 encontramos el protocolo de las celebraciones incluyendo una misa solemne de gracias contenida en el numero final, el 18, del Acta de Independencia.

Esta estructura y contenidos explican muy bien el desconocimiento de este documento; pero al mismo tiempo provoca al estudio crítico y la reflexión histórica.

Desde este momento, y desde antes se establecen las características fundamentales de los regímenes políticos que harían fracasar a Centroamérica porque cuando aparecen cinco pequeños estados ahogados en la pobreza y la ignominia, la explotación y la barbarie en lugar de un solo estado y una patria común no es difícil entender las motivaciones políticas del redactor del acta de 1821.

Se puede afirmar que este documento no es independentista pero si es expresión fiel de las luchas de los criollos centroamericanos para conservar el control de cada porción geográfica de la región.

También expresa la lucha de los criollos radicales contra los conservadores como Manuel José Arce y José Matías Delgado y, finalmente, la lucha de estos dos sectores contra el pueblo real de carne y hueso que lucho con romper, de verdad, el yugo colonial.

La cuestión colonial es un escenario histórico que solo puede entenderse a la luz de la lucha de clases y esta, a su vez es el escenario actual de Centroamérica y aquellos criollos añileros y después cafetaleros son los que hoy se han convertido en empleados del HSBC del City Group Corporation y de NESTLÉ.

La diferencia la hace la circunstancia que aquel pueblo contra el cual se redactó el Acta de Independencia es cada día un sujeto histórico y Centroamérica descansa hoy en las manos de sus pueblos y no en los bolsillos de los comerciantes y banqueros.

  Versión para Imprimir


Opiniones

17/10:38 | En boca del presidente, la libertad es otro engaño más  Licda. Norma Guevara de Ramirios

17/10:33 | ¿Cuál es el valor de la Presidencia de la República?  José Antonio Ventura Sosa

17/10:29 | El “pacto con el diablo”  Iván C. Montecinos

17/10:27 | Ante la violencia Intrafamiliar defiéndete con la denuncia  María Lillian Navarrete de Peraza