Santiago Leiva
Redacción Diario Co Latino
Analistas económicos advierten que si El Salvador no invierte en bienes públicos y sociales como la salud, la educación y el desarrollo humano difícilmente podrá mantener la tasa de crecimiento económico estimado para este año.
Recientemente, FUSADES y el gobierno estimaron que El Salvador alcanzará a finales de año, un crecimiento económico de entre el 4 y 5%; tasa que podría reducirse en el futuro.
«Es difícil que El Salvador mantenga el 4% de crecimiento económico si no invierte en infraestructura y capital humano», sostiene Carlos Acevedo, quien trabaja como consultor del PNUD.
El analista quien participó en el foro «Situación Fiscal y su Sostenibilidad», organizado por la Universidad de El Salvador dijo que con un gasto social tan bajo, El Salvador difícilmente podrá construir la plataforma que le permita crecer la tasa estimada, ya que no está invirtiendo lo suficiente.
Acevedo detalla, por ejemplo, que si El Salvador, continúa invirtiendo el 2.7 del PIB, en educación, no podrá competir con los demás países, que el rezago será mayor y eso impedirá mantener la tasa de crecimiento.
El analista e investigador económico, Ricardo Perdomo reconoce que actualmente el país tiene una política de equilibrio financiero, pero asegura que para lograrlo se está sacrificando el gasto social y la inversión pública.
Además, el entrevistado dice que se está asumiendo una política de no mayor endeudamiento para el sector público no financiero, pero, el país se está endeudando por la vía del fideicomiso.
«El país está queriendo tener equilibrio financiero pero eso no significa sostenibilidad fiscal porque en el momento en que no se haga la inversión social y la inversión pública necesaria para atender el déficit de las demandas sociales y aumentar los niveles de productividad, difícilmente se van a mantener las tasas de crecimiento de la economía, y al no sostenerse las tasa de crecimiento de la economía, el país va a deteriorar la calidad de los bienes públicos que le da a la población», concluye Perdomo.



