En vísperas del sexto aniversario del 11-S-2001, Bin Laden apareció en un video. Se le ve más ‘joven’ que en su anterior aparición (Octubre 2004). Se demuestra que, pese a ser el hombre más buscado del planeta y a que Washington ha lanzado guerras para buscar atraparle, él sigue libre y con buena salud.
Su discurso de media hora ha sido más largo de lo usual y su tenor fue distinto. Si antes él y otros jerarcas de Al Qaeda intentaban intimidar a Occidente con amenazas de ataques, esta vez no hay advertencias y se busca influir sobre la opinión pública norteamericana.
En vez de repetir atizar el odio de los musulmanes contra cristianos y judíos, él quiere justificar la voladura de las Torres Gemelas y ganar a su fe a los estadounidenses. Demuestra seguir muy de cerca a la política de EEUU y pretende erigirse en campeón de la ‘libertad’, de la defensa de la ecología, de los afectados por las grandes fortunas y del pueblo norteamericano.
El nuevo Osama-video podría delinear un giro hacia una orientación más política, crear simpatías dentro de sectores de Occidente y explorar ir hacia algún compromiso con una nueva Administración distinta a la de Bush.
Textos de Isaac Bigio, analista internacional
(www.bigio.org)



