Claudia Orellana, vendedora del centro de San Salvador resultó afectada por gases lacrimógenos lanzados por agentes de la PNC. Foto: Roberto Márquez
Iván Escobar
Redacción Diario Co Latino
La pequeña Katerin Lisset y su madre Lilian Ortiz, comerciante de ropa, en las inmediaciones del Teatro Nacional, fueron afectadas por los efectos de gas pimienta lanzado, la tarde de este viernes, por agentes policiales.
La confusas acciones se registraron en medio de un grupo de comerciantes informales y peatones, en las cercanías de la Plaza Morazán, afectando a muchos personas, entre ellos menores de edad.
De acuerdo a la versión de los comerciantes, alrededor de las 5 de la tarde un agente privado de seguridad, capturó a un ladrón.
“De pronto cayó la policía y sin decir nada más, lanzaron una bomba lacrimógena”, aseguró un comerciante de la zona, quien aún sufrían los efectos del gas.
Otros testigos afirmaron que los vendedores trataban de evitar la captura sin justificación del agente privado y fue por eso que actuaron los agentes, que sólo se les identificó por el vehículo placas 011105.
En la zona estaba Lilian Ortiz, quien relató que dejó su venta y tomó a su pequeña hija, de 9 meses, “sino corro, se me asfixia la niña”, dijo consternada.
Los comerciantes aseguraron que varias personas, en su mayoría niños, sufrieron desmayos y pánicos. Versión que fue confirmada por Comandos de Salvamentos quienes se hicieron presente a la zona.
Los vendedores interpretaron este hecho como una provocación de las autoridades para aplicar las reformas penales, recién aprobadas. “Quieren estrenar las reformas”, aseguraron los comerciantes mientras guardaban sus cosas, “estamos perdiendo la oportunidad de vender un poco más”, lamentaron.



