En la celebración de independencia de Ecuador: Francisco Laínez, Eduardo Cálix, Elcira de Larenas, Galo Larenas, embajador de Ecuador y Monica de Laínez. Foto: Roberto Márquez
Marielos Márquez
Redacción Diario Co Latino
La comunidad ecuatoriana en el país conmemoró el primer grito de independencia y quedó demostrado en el proceso independen-tista al otorgar a la Ciudad de Quito el título de «LUZ DE AMÉRICA», en 1809, según la historia de ese país.
El embajador de Ecuador en el país, Galo Larenas, señaló la importancia de la autonomía de los países, así como mantener la necesidad de una interdependencia con los países vecinos.
Esto, porque por medio de la cooperación con ellos, se pueden alcanzar los objetivos de desarrollo de las naciones, así como mantener relaciones de cordialidad y cooperación con países amigos, señaló.
Según la historia, la resolución tomada por unos cuantos patriotas, de ser libres y conseguir la libertad de su Patria, los impulsó a dar el «Primer Grito de Independencia Hispanoamericana».
Este movimiento estuvo alentado por Eugenio Espejo, quien con su influencia incitó a dar este paso decisivo para el futuro de América Hispana, cuyos deseos se plasmaron en realidad en la madrugada del 10 de Agosto de 1809.
El 9 de agosto iniciaron los preparativos por parte de los quiteños que anhelaban independizarse del reino español. Durante esa noche hubo gran actividad del pueblo de Quito; desde diferentes lugares de la ciudad y protegidos por la noche, llegaban todos a la sala de la resistencia de doña Manuela Cañizares, junto a la Catedral Metropolitana de Quito, en la casa que arrendaba.
Luego de constituir la asamblea dieron paso a la organización de una Junta Soberana de Gobierno, en la que resultó elegido Presidente el Marqués de Selva Alegre, don Juan Pío Montúfar y como Vicepresidente el Obispo Dr. José Cuero y Caicedo; Secretario de Estado; de lo Interior, Dr. Juan de Dios Morales; de Gracia y Justicia, Manuel Quiroga; de Hacienda, don Juan Larrea.
El 10 de Agosto, por la mañana, el Dr. Antonio Ante, conducía personalmente un oficio de Junta Soberana de Quito, para el Presidente de la Real Audiencia don Manuel Urriez, explicándole que había cesado en sus funciones y dándole a conocer la transformación política, que a partir de ese momento iniciaba el país.
Pocos días después se convocó a un Cabildo Abierto, el 16 de Agosto de 1809, que se celebró en la Sala Capitular de San Agustín, concurrieron nobles y ricos, como diputados de los diversos sectores de Quito, lugar en el que nació la libertad americana, ya que allí se firmó el acta de independencia de Quito.



