Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Los salvadoreños están preparados para celebrar las festividades del “Divino Salvador del Mundo” que se conmemoran del uno al 7 de agosto, en los centros turísticos del país, según detalló el ministro de esa cartera, Rubén Rochi.
Rochi informó que el 72% de los hoteles registran reservaciones antes que inicie la semana de vacaciones, lo que indica que puede existir un lleno total, como sucedió para Semana Santa.
El titular de la cartera agregó que su institución ha impulsado una campaña publicitaria que invita a los salvadoreños “para que hagan turismo en su país”.
El ministro aseguró que los resultados de la temporada de vacaciones de Semana Santa pueden repetirse porque en esta época regularmente se tiene un flujo mayor “de turismo interno, que un turismo internacional”.
“Los sondeos que hemos hecho el fin de semana, con la oferta hotelera del país, encontramos que en el interior de la república ya se tenía un 72 por ciento de ocupación, con esperanzas de llegar a un 95”, acotó.
Según detalló, el lleno se tiene en los hoteles que ofrecen playa, sin embargo existe un “repunte” en aquellos que ofrecen paquetes turísticos de montaña.
Los salvadoreños, desde la temporada de vacaciones de Semana Santa, decidieron hacer turismo en el país y disminuyeron los viajes a Guatemala, por el peligro después de los hecho violentos registrados contra salvadoreños en la carretera.
También existe oferta para aquellos salvadoreños que prefieren quedarse en la capital a disfrutar de la tranquilidad. Ejemplo de ello es el Hotel “Mirador Plaza” que para estas fiestas agostinas ofrece a los salvadoreños el paquete para cuatro personas, dos adultos y dos niños menores de 12 años.
El paquete incluye ceviche y una cerveza de bienvenida para cada adulto, así como alimentación mientras dure la estadía. La hora de ingreso al hotel es a las dos de la tarde y la salida a la una del día siguiente. El costo del paquete es de 58 dólares más impuesto.
Entre los atractivos del lugar se encuentra el clima fresco que le proporciona estar en las faldas del volcán de San Salvador. La paz y tranquilidad que predominan contribuyen a relajar a quienes visitan este pequeño lugar, con gran calidez. Así como el mismo ambiente que genera la decoración del hotel.



