TeleSUR
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, declaró el martes durante la conmemoración del 28 aniversario de la constitución de la Fuerza Aérea de Nicaragua, que Estados Unidos (EEUU) pretendía construir una base en Puerto Cabeza, en el mar Caribe para vigilar el narcotráfico.
En este sentido, el mandatario señaló que EEUU debía otorgarles los recursos para ayudar a fortalecer la lucha contra el narcotráfico, y no sustituir las Fuerzas Armadas de Nicaragua por las "tropas yanquis", lo que consideró como "entregar la soberanía nacional a Estados Unidos".
Explicó que EEUU, con tanta tecnología, no puede detener el ingreso de la droga a su territorio porque sus mismas autoridades lo permiten en complicidad con las mafias existentes.
Ortega también advirtió que el gobierno de George w. Bush le solicitó la destrucción de los misiles aire tierra que posee la nación centroamericana.
Ante esta petición el mandatario nicaragüense señaló que su país posee mil 51 cohetes. "Nos quedamos con 400 cohetes, para garantizar la soberanía, los demás los destruimos pero tienen que dar algo a cambio (...), bueno a última hora sino quieren dar helicópteros que den instrumentos quirúrgicos para mejorar los hospitales".
Aseguró que los misiles SAM-7, no son una "amenaza para la humanidad" y sostuvo que lo que sí es una amenaza contra el género humano es la política de Estados Unidos que pasa por encima del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas e invade Irak.
Afirmó que estos cohetes tierra-aire que posee en sus arsenales el Ejército de Nicaragua son parte del "equilibrio" que tienen a "nivel centroamericano".
"Por esos cohetes, que nos den tomógrafos, que nos den aparatos para diálisis y medicamentos para atender a los enfermos con cáncer", agregó.
No obstante advirtió que en caso de que Estados Unidos acepte este trueque, no aceptarán equipos usados, sino equipos de última generación.
El gobierno de Estados Unidos ha expresado su temor de que los cohetes Sam-7, capaces de derribar aviones comerciales, caigan en manos de terroristas.
El ex presidente de Nicaragua Enrique Bolaños, ordenó durante su gobierno la destrucción de 1 mil misiles Sam-7, de fabricación soviética, de los 2 mil 100 que tenía en sus almacenes el Ejército, como remanente del conflicto armado que vivió Nicaragua en los años 80.
Una reforma a la Ley de Armas aprobada por el Parlamento obliga al Ejecutivo a contar con el visto bueno del legislativo para disponer de ese armamento.



