Nelson López*
Mire señor presidente, fíjese que yo he estado pensando y repensando en lo mismo todos estos días, al grado que siento que me va a dar derrame…
¡Ay sí! En eso de la Cristinita, ¡qué linda! Cómo se ganó ese oro para nuestra patria, para nuestro heroico partido… eso debemos de premiarlo de alguna manera así como hemos premiado siempre a nuestras figuras del deporte, a todos les hemos dado una candidatura aunque sea de concejal en cualquier alcaldía, aunque perdamos, pero mire, así los hacemos felices, hay los andamos en las patrol polarizadas mientras andamos en campaña y viera cómo se les ven las caritas ¡felices! De ser políticos, yo los he visto mi señor presidente ¡felices como nunca!, ni cuando ganan se ven así, ellos saben que se vuelven importantes y les gusta codearse con los que dan las tresmil chirilicas para las campañas, así que no vaya a creer que esto me lo he sacado de la manga de la camisa, lo he meditado profundamente, porque yo sé que para eso me pagan los cincomil billetes mensuales y ahora le traigo mis agotadas hormo… perdón… neuronas… es que esta recontrarrepensada me tiene desorientada hasta el habla. Bueno, agárrese mi señor presidente, mi propuesta es que ya que no podemos darle los cuarentamil dólares que le dan a las medallistas de oro en México, ni le podemos dar las casas confiscadas a Robertío, o a la de Dowe o a Majano Araujo, ni tampoco nos podemos desgraciar dándole una vivienda recuperada sin techo como la que usted le regaló la vez pasada y que no se la agarró, ¿se acuerda?, ni le vamos a regalar una casa en las orillas de la línea férrea porque si reactivamos el ferrocarril la vamos a tener que desalojar y sólo va a ser el alegrón, así que mi propuesta es que la llevemos... Agárrese pues... ¡De candidata a la presidencia!, yo estoy seguro que ganaríamos otra vez y de un sólo nos comenzamos a celebrar las ¡bodas de plata presidenciales!
Que como son todas las bodas de plata de los casamenteros y las podemos celebrar al cumplir los 25 años ¡sólo cinco nos faltan! ¡Qué lindo! ¿No le parece señor presidente? Sería una gran sucesora suya porque si usted no practicó ningún deporte y aún así ganó la presidencia, ya no digamos ella que es medalla de oro de los Panamericanos y la décima en el ranking mundial de 20 kilómetros Marcha, ¿qué le parece?, barreríamos con todos y ¿por los discursos? Hay se los hacemos también. Gracias mi señor presidente por haberme atendido con tanta amabilidad y haberme escuchado, pero no me aguantaba por exponerle mis estrategias electorales que una vez más nos llevarán al triunfo, a la victoria, y también hay que pensar que los otros medallistas los podemos también llevar de candidatos a Alcaldes, a Diputados, porque jalan gente.
¡La hicimos señor presidente! Ya no tenemos que estarnos quebrando el coco por los candidatos.
Gracias.



