La primera mujer electa directamente presidenta en los Andes cumple un año en su cargo. Su gestión no ha sido fácil. En su primer trimestre tuvo que enfrentarse a marchas de 800,000 estudiantes, lo que ha hecho que crezca la izquierda dentro y fuera de la Concertación gobernante.
Su gobierno ha sido presa de escándalos de corrupción y hoy su popularidad ha sido mermada por el caos del Transantiago, el nuevo sistema de transporte masivo capitalino.
La economía chilena ha empezado a desacelerar su crecimiento anual de 6% a 4%.
En su gestión ha muerto Pinochet (algo que no le ha producido ningún rédito). Lo que más le genera respaldo son sus programas sociales, de pensiones y de salud, así como su política externa.
Bachelet tiene ante sí el reto de que la Coalición socialista-democristiana puede estar llegando a su última administración conjunta y que quede sometida a la presión centrífuga que ejerce Piñera sobre la Democracia Cristiana y el revitalizamiento de los comunistas sobre la socialdemocracia.
Por Isaac Bigio
Analista internacional
www.bigio.org



