Por más personalidades que recomienden la educación como solución… No hay inventario positivo para el salvadoreño promedio. Otra vez las remesas como subsidio a las economías familiares, subsidios que favorecen el perverso consumismo que ahoga el desarrollo de los pueblos con baja escolaridad. Un año más con una dieta alimenticia que arruina la salud de los jóvenes.
En el país seguimos con empresas que con el pago de sus impuestos no compensan el daño que causan: obesidad, colitis, adicciones y vicios, enfermedades y daños muy caros para el Estado, que deben llamar a reflexión a los entendidos.
Un 2006 en saldo rojo para la educación, por más personalidades que lo han recomendó no parecen despertar los del grupo en el poder. La verdad, no es su propósito, y se vuelve un grito en el desierto, una recomendación de compadre hablado.
Como también es verdad, que la variedad de partidos políticos no crean democracia, asimismo la creación de ministerios no endosa soluciones. De esto último el país tiene muchos años de Ministerio de Educación y no llegan funcionarios de talla revolucionaria, pues todos son empleados del grupo más genuflexo a las transnacionales.
Por más celulares circulando la población no mejora en calidad, por más electrodomésticos en el hogar este sigue siendo analfabeta, por más trabajo de larga jornada realizado el estatus familiar no se supera, mas bien cada día se hace inevitable trabajar a todos (el Fondo Social para la Vivienda no hace sujeto de crédito a quien tienen un sueldo mínimo de ingreso). Por más personalidades que recomienden la educación como solución, si los mandantes detrás del trono no lo autorizan esto no pasa de ser recomendación, no obligación.
Tenemos un Estado que obliga a que los niños trabajen, y se olviden de la escuela, el plan de nación sigue esperando, porque lo de país unido, lo conciben como sumarse la idea del gobierno de turno.
La juventud es la gran víctima, el gran olvido gubernamental, por que el Estado es un grupo reducido que imposibilitan a los jóvenes al progreso metiendo la idea que “electronizarse” es modernizarse.
Los jóvenes siguen soñando con viajar al exterior, saben que en su patria no se puede mejorar con sueldos de hambre- lo de gente que no le aturran la cara al trabajo, es cinismo puro- un empleo bueno tiene mil personas aspirando. El joven está aturdido, no tienen espacio de reflexión – ni el cristianismo adormecedor- donde logre guarecerse. Medios de comunicación (menos mal que el Presidente es comunicador y sabe del poder del medio) emporcados con música que soslaya las aspiraciones y sueños, con un culto de desprecio al ser humano, radios y TV show con la aprobación de las autoridades. Una antifilosófica formación que trunca cualquier ilusión.
En El Salvador se ha hecho de la formación “el estudiar por el estudiar”, basta ver los programas de estudio de todos los niveles, planificados para obstruir aspiraciones, vetar sueños.
La juventud es el enemigo, se le bombardea sin misericordia e indiscriminadamente por una publicidad asfixiante. La educación se vuelve cada vez más cara, la economía cada día mas limitada.
El empleo no aparece (cuidado que ese no es empleo, es explotación) Otro año de frustración y desesperanza.
Ojalá en 2007 todos se desligaren de la farsa del “progreso”.



