Desespera la ignorancia que las autoridades hacen de la proliferación de centros de corrupción cerca de los centros de estudio. Gobernación no censura. Como antes se sugería , allá por la segunda mitad del siglo pasado, deben dar vida a una comisión mixta integrada por padres de familia, maestros, juristas, médicos, sacerdotes, religiosos de todas las denominaciones en pro de la sanidad moral. Asi como los cigarrillos sentencian al fumador sobre lo dañino del producto, los medios deben mantener una campaña contra la pornografía y la corrupción moral y emocional del individuo. Se debe promover la creación de clubes juveniles de carácter artístico cultural.
La misma ley considera al joven de diecisiete años como victima de abuso, y aun asi dejan suelta la programación de los medios, y los centros de corrupción se multiplican precisamente cerca de los centros de estudio, buscando el mercado de jóvenes universitarios. Pero como para nuestras autoridades no existe la persecución de oficio, sólo si políticamente conviene.



