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El Salvador, Miércoles 19 de Junio de 2013
Última actualización : 16/12:29 h.

Miércoles, 25 de Octubre de 2006 / 11:30 h

¿Obras de mitigación u obras de destrucción?

Luego de los estragos causados por el huracán “Stan”, la noticia del inicio de obras de mitigación en las zonas consideradas de “alto riesgo”, llegó como caída del cielo para los habitantes de las mismas.">   Versión para Imprimir




Jane Escobar

Luego de los estragos causados por el huracán “Stan”, la noticia del inicio de obras de mitigación en las zonas consideradas de “alto riesgo”, llegó como caída del cielo para los habitantes de las mismas.
Una de esas zonas es el Barrio la Vega, donde el Ministerio de Obras Públicas (MOP), inició en mayo pasado la ampliación del río Acelhuate para evitar más inundaciones y pérdidas para las familias que residen en sus alrededores.
En un principio, los vecinos dijeron sentir satisfacción de ver cómo el gobierno finalmente hizo caso a sus peticiones, sin embargo, con el paso del tiempo, esas obras de mitigación se convirtieron en “obras de destrucción”, especialmente para los residentes de la final 12 Avenida Sur y la 8ª Calle Oriente de dicho barrio.
Desde las primeras semanas de trabajo en esa zona, a parte de tener que soportar el ruido de la maquinaria, los vecinos tuvieron que lidiar con las irresponsabilidades de los trabajadores encargados de manejarlas.

Desde palmeras, aceras, muros de viviendas hasta cables telefónicos y del tendido eléctrico fueron parte de la infraestructura dañada por los trabajadores. Un caso concreto es el de la esquina de una vivienda ubicada entre la 12 Avenida Sur y la 8ª Calle Oriente (ver fotografía) que ha quedado totalmente destruida, al igual que la calle, y con ella dos alcantarillas que prácticamente se están hundiendo debido al daño del asfalto y del paso de vehículos.
Luego de esos y otros incidentes, las autoridades encargadas de supervisar las obras y hasta los mismos trabajadores, dijeron tener el compromiso de reparar los daños causados cuando éstas finalizaran, que se supone sería en el mes de septiembre pasado, sin embargo, hasta la fecha lo único que han hecho es asomarse a ver el estado del lugar y seguir prometiendo una reparación que parece ser justamente eso, una simple promesa.
A parte de los daños causados en la calle, el muro de piedra de la vivienda de la Sra. Fidelina Funes fue derrumbado parcialmente por el mal manejo de una pala mecánica y hasta la fecha nadie se ha hecho responsable de eso.

Generalmente, en esa zona los trabajos los realizaban por la noche y la madrugada, y la poca visibilidad en esas horas fue la mejor excusa que encontraron para decir que al momento de arrancar de raíz una palmera de considerable tamaño, el motorista encargado de manejar la máquina no se fijó, cabe hacernos las preguntas ¿Qué hubiese pasado si en lugar de la palmera hubiese estado ahí una persona? ¿Por qué si el final de la 12 Avenida Sur y la 8ª Calle Oriente no son zonas muy transitadas escogieron las horas de la noche o de la madrugada para trabajar?




¿Obreros por vocación o por necesidad?
El desempleo en nuestro país empeora día con día, hombres y mujeres por igual se ven en la necesidad de aceptar cualquier trabajo con tal de sacar adelante a sus familiares, de manera que sin tener idea de cómo llevar a cabo ciertas labores, las personas se aventuran a intentar cualquier cosa con tal de conservar el empleo.
Muchas veces pensamos que los trabajos que realiza el personal del MOP son exclusivos de hombres, sin embargo, tal y como lo comprobó esta redactora, hay mujeres que han sido contratadas para llevar a cabo las obras de mitigación.
No hay ningún problema en que se emplee a mujeres con ánimo de superarse pero es necesario que éstas estén lo suficientemente capacitadas para cumplir con las tareas asignadas, sin embargo, parece que al MOP únicamente le interesa tener mucha gente trabajando sin importar si tienen o no la capacidad de manejar maquinaria pesada.
Como lo pudo comprobar, quien esto redacta, hay mujeres que en los ratos libres de sus compañeros de labores y a escondidas de éstos, se atrevían a manejar las palas mecánicas y tractores, aún sin tener experiencia, pues de boca de una de ellas surgió la frase: “El ingeniero me ha dado hasta hoy en la tarde para aprender a manejar este bolado, sino me quita el trabajo”.
La travesura, obviamente, tuvo sus consecuencias, primero al subir a la máquina e intentar manejar la pala mecánica, arrancó las ramas de un árbol de almendro, como si eso fuera poco, los cables del servicio telefónico casi son arrancados de los postes por “el mal calculo de distancia” que confesó tener.

Más daños… cero respuestas
Aparte de las calles que han quedado inservibles y a punto de hundirse, tuberías de agua que salen de las casas han sido dañadas provocando derrames de agua y filtraciones y en las aceras de las viviendas donde están ubicadas y ni ANDA ni el MOP se hacen responsables por los daños.
El daño en las tuberías es evidente y aunque los vecinos han llamado muchas veces al departamento de emergencias de ANDA, no se les ha hecho caso, tal y como nos cuenta el señor César Aguilar: “He llamado más de siete veces al 915 que dicen que es el número para atender las emergencias y nada, hasta una foto les he enviado y la única respuesta es que ya tienen el reporte”.

Al igual que el señor Aguilar, la señora Sonia Cortez, dueña de la vivienda que se ha visto más afectada por los derrames y las filtraciones de agua comenta: “Mi casa en cualquier momento podría colapsar pues se está filtrando agua por la acera y por ese montículo de arena que ha dejado fuera no se puede identificar exactamente de donde sale el agua”.
Cuando finalmente ayer (domingo) parecía que la solución al derrame de agua al final de la 12 Avenida Sur estaba por solucionarse, ya que un grupo de trabajadores de ANDA llegó al lugar, el alivio que los vecinos sintieron se esfumó casi tan rápido como llegó, pues no pasó ni media hora y el personal de ANDA decidió marcharse alegando que tenían “algo más importante que hacer”.
Se supone que las obras estaban destinadas a la mitigación de riesgos por las inundaciones, sin embargo, en los lugares donde el río Acelhuate se salía de su caudal, los daños causados por la maquinaria del MOP son los que están provocando el hundimiento de calles y en un futuro probablemente hasta de las viviendas.
Es bonito aparecer en los medios de comunicación y mostrar los avances de las obras que el MOP ha hecho, pero no deben olvidarse de los daños causados por ellos mismos en otros lugares y que merecen igual atención y urgencia en ser reparados.




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