
Algunos vendedores de DVD afirman que no venden películas pornográficas.
Patricia Meza
Redacción Diario Co Latino
“No vendemos pornografía”, es la frase que se lee en los carteles colocados en algunas ventas de CD y DVD, ubicados en las cercanías del Ministerio de Salud, sobre la calle Arce, en señal de advertencia a los clientes, para que no busquen esos productos en el lugar o que con toda confianza puedan llevar a sus menores hijos a escoger la película de su preferencia.
En el centro de San Salvador, hay muchos establecimientos informales en los que se venden cintas de películas pirateadas.
La demanda de éstos productos radica en que dado los altos costos de la vida en El Salvador, las películas originales cuestan entre 17 y 22 dólares, precios inalcanzables para la mayorías, cuando el salario mínimo es de apenas 170 dólares mensuales.
Mientras que en “la calle” éstas se consiguen a dólar, a dos por 3 dólares y a 4 por cinco dólares, es decir, es un producto que va el sector popular, que de otra forma no podrían tener acceso a esos productos.
En el caso de las cintas pornográficas, éstas se han vendido libremente en las calles, hasta hace una semanas, en la que se desató toda una campaña mediática en su contra.
Las autoridades iniciaron investigaciones, sin embargo, en algunos lugares se sigue vendiendo “porno”, sin restricciones.
En los primeros días de la denuncia, la policía hizo capturas en los municipios de Cuscatancingo y Ciudad Delgado.
La PNC decomisó una considerable cantidad de material pornográfico en donde supuestamente aparecen menores de edad; además, decomisó equipo informático, consistentes en dos torres con 16 quemadores..
En otros lugares, cercanos a los puestos donde están los carteles, no muy accesible a los ojos de los transeúntes, se localizan los CD con pornografía.
La medida tomada por algunos vendedores de poner carteles en los que se informa sobre la no venta de estos productos, obedece a que no quieren exponerse al accionar de la PNC, es decir, a los decomisos y/o capturas.
Una de las vendedoras de éstos productos, que prefirió el anonimato dijo que “vender este tipo de películas no es nada productivo, ya que se enferman más de la mente… y si los llevan a la casa corren el riesgo de que sus hijos los vean”.
La vendedora, que lleva 4 años en el negocio, agregó que “algunos bajo agua están vendiendo, nosotros somos cristianos y no estamos de acuerdo con eso”.
Según la mujer, que uno o dos vendan pornografía les afecta a todos.
En esta zona los compradores llegan a buscar las películas, por la calidad de las mismas, las más demandadas son de acción, vaqueros e infantiles.
Martín Montoya, del Movimiento de Vendedores de CD-DVD y otros productos, dijo que desde antes que se sacara a la luz lo de la pornografía, ya se tenía una campaña junto a la alcaldía, para decirle no a es este tipo de productos.
“De repente nos cayeron, hace 30 días, y desde allí se ha regado, entre los vendedores, la pornografía”, agregó.
Según Montoya, ahora la PNC está decomisando de todo, bajo el pretexto de la pornografía, hasta música cristiana y películas infantiles se llevan, denuncian.
Montoya no descartó “que existan vendedores disfrazados para desestabilizar y que los que venden pornografía son enemigos del movimiento”.
En El Salvador hay un promedio de 60 mil vendedores informales, las zonas más afectadas con los decomisos son la 25 avenida, frente al Bloom, en los alrededores de la Universidad de El Salvador (UES), de la Universidad Tecnológica (UTEC), en las periferias de Metrocentro, en las cercanías de las “tres torres”, así como las zonas más céntricas de varios municipios del Gran San Salvador.
Los vendedores informales han tenido negociaciones con el Ministerio de Economía, desde que se aprobó la ley de propiedad intelectual, a raíz de la entrada en vigencia del tratado de libre comercio con Estados Unidos, que impiden la comercialización de productos piratas.
La ministra de economía, Yolanda de Gavidia, ha insistido que en el país debe existir algo similar a México,
donde se produce material de diversas calidades, a diferentes precios, y que cobran una regalía menor.
Las autoridades han reiterado que la violación a la propiedad intelectual será perseguida como delito, tal como lo establece la ley, sin embargo, se perseguirá a los reproductores no a los vendedores de estos.
Montoya, para finalizar, le recordó al gobierno el acuerdo al que llegaron con el Director de la PNC, Rodrigo Ávila, el 26 de julio, de que no habrían decomisos mientras no se negociara.

Transeúntes buscan películas en los puestos de venta ubicados en calles del centro capitalino. Foto: Ricardo Chicas Segura.



