
Texto y fotografía Néstor Martínez
Editor de Trazos Culturales
La profesora Julia Ama de Chile, Directora del Centro Escolar “Dr. Mario Calvo Marroquín”, y del linaje del líder indígena José Feliciano Ama, está decidida a revivir las tradiciones que desde pequeña miraba en Izalco. Una le llama la atención: la Danza de los Historiantes, que relata la lucha entre moros y cristianos. Ella asistía a los ensayos que se realizaban cerca de la Cofradía de la Virgen, “que nosotros le decimos Virgen de Agosto o Virgen de María Asunción”, y se la aprendió de memoria. La Danza de los Historiantes de hace en honor a esta Virgen, que data de la época de la Colonia, y según la profesora “es la cultura dejada por los españoles como una forma metodológica para evangelizar e introducir la religión católica”.
La mañana del 7 de agosto pasado, en la parroquia de la Iglesia Asunción de Izalco, ella está al frente del último ensayo con los estudiantes provenientes tanto de la institución que dirige, como de la Escuela Rural Mixta del Cantón Cangrejera, la Escuela de Cruz Grande “Margarita Zaldívar de Wilson” y de la Escuela de Tapachucut Norte. Todos danzan al compás de la música de un pito y dos tambores, uno pequeño y otro grande. El pitero es Roberto Loyola Siuachi, y el tambor pequeño lo toca Don Tito Chile, y el grande es tocado por un joven estudiante: Ricardo José Sarceño.

Los estudiantes danzantes reciben las últimas instrucciones, y luego Doña Julia, dice: “vamos a tomar café donde Tito Ramón”. Salimos de la Casa Parroquial y vamos a la casa de Don Tito Ramón. Lo que menos está haciendo Don Ramón es café, está bien atareado cosiendo los trajes. Está atrasado, el dinero de la ayuda llegó tarde. “Tiene que apurarse”, le dice Doña Julia. Él le enseña lo que ha hecho. La reina se mide la corona. Los estudiantes curiosean los trajes terminados. Sobre la mesa aún hay tela que cortar. Así que nos vamos.
Los estudiantes se dispersan, y con Doña Julia nos dirigimos a Centro Escolar.

“Esa tradición se ha venido perdiendo, y como cuando estaba pequeña vi como la practicaban, y por la misma identidad que nace en mi corazón, trato la manera de apoyar a mi pueblo trayendo de la memoria esta bonita danza”, dice. Y es que desde hace diez años que no se practica esta danza, así que será todo un acontecimiento.

Don Tito Chile, al igual que Don Tito Ramón, está cortando otros trajes, los de los moros. Los patrones solo existen en su cabeza. Ambos tendrán que desvelarse. Y no solo ellos se sacrifican por la tradición, también los estudiantes, provenientes de familias de escasos recursos tienen el inconveniente de proveerse de calcetas blancas, algunos viven tan lejos que se quedarán a dormir en Izalco.
“Mis familiares están alegres por revivir la viva llama de la cultura”, comenta el Historiante Francisco Loyola, quien, al igual que los demás, es apoyado por sus familiares.

La Danza de los Historiantes, es la historia de la lucha entre moros y cristianos. Los moros son: El Rey Balam y su corte, Fierabrás, Brotamonte, Tabargante, Galatre, Corsuvel, Floripes (interpretado por una señorita). Su traje es rojo y se coronan con una caperuza roja adornada con espejos. Los cristianos son encabezados por el emperador Carlo Magno, seguido por Olivero, Roldán, el Duque Reinero, Guido de Borgoña, Ganalón y Guarín. Los trajes de los cristianos son de diversos colores, sus coronas van adornadas con flores amarillas. Los textos que van a recitar son de 1919, año de la última versión. La danza original de los Historiantes era realizada con gente vestida con hojas. La duración es de dos horas.
El 8 de agosto los Historiantes, ya con los trajes, ofrecen una muestra de diez minutos en la parte de atrás de la Iglesia Asunción de Izalco, donde están enterrados sus antepasados, masacrados en 1932. Es evidente el nerviosismo de los muchachos en esta presentación.
La Danza inicia cuando el Emperador Carlo Magno reta al Rey moro Balam.
Por la tarde nos dirigimos a la sede de la Cofradía. Allí está la Virgen lista para salir, el cofrade recibe a los visitantes con chilate, y luego entrega la imagen al Alcalde Segundo o del Común Don Ricardo Najo, a quien lo acompaña el Segundo Alcalde Manuel Pasasia. Con este rito inicia la procesión. Ahora la Virgen es cargada por alumnos del Centro Escolar “Dr. Mario Calvo Marroquín”. La Danza de los Historiantes le da colorido a la procesión que va, precedida por los cohetes de vara, por las calles de Izalco, y al cuido de Don Tito Rafael, que además de diseñador de los trajes, es el maestro de la danza.
Al final de la tarde, la Danza de los Historiantes termina cuando el cristiano Guarín, dice: “También de mi parte doy, que toditos los que han venido y toditos los que han llegado, que se vayan para sus casas que ninguno los ha llamado”. La tradición ha sido rescatada.




