
Trabajadores de la sección trilla realizan el proceso de supervisión de calidad.
Fotos: Cortesía de INSAFORP
Mirna Jiménez
Redacción Diario Co Latino
En la vida de José Rubén Paula Escobar, el café no sólo significa una bebida de aroma cautivante y buen sabor, sino que es el medio de subsistencia para él y su familia.
Desde los 13 años, Rubén recorrió junto a su padre, José Paula Escobar, numerosas fincas de Ahuachapán, en diferentes tareas relacionadas a este cultivo. San José, El Porvenir, Cruz Corda, fueron algunas de ellas.
Cuando la luna aún alumbraba los sembradillos de follajes verdes y con aquel frío de diciembre y noviembre salían a cortar el valioso grano de color rojo, recuerda Rubén.
Rubén paso muchos años de su vida entre veredas de café, y hace 10 dejó la intemperie de estos rústicos terrenos y llegó a la Sociedad Cooperativa de Cafetaleros de San José La Majada de R. L. al norte de Sonsonate. Desde entonces trabaja de supervisor y el concluir sus estudios de bachillerato le permitieron obtener este empleo.
Pese a las bajas de los precios del café y a la queja de los empresarios, de que se ha venido perdiendo el parque cafetalero, este cultivo sigue representando en la vida de muchos salvadoreños una de las pocas fuente de empleo disponibles en la zona rural, en ese beneficio de La Majada, durante la temporada, laboran más de 100 personas en tres turnos diarios, y permanentemente la planilla ronda las 74 personas.
Pero se calcula que la actividad cosechadora, beneficiadora y exportadora, alcanza los 40 mil puestos de empleo.
Empleados bajo la supervisión de Rubén intervienen en el despulpe del grano, la lavada y el secado del café en las calderas.
Pero las exigencias de calidad en La Majada, también implicaron para Rubén el someterse a capacitaciones que le sumaran destrezas para cumplir con sus obligaciones. Y en esa materia, el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP), ha sido un pilar fundamental para Rubén y otros empleados de la cooperativa que han logrado mejorar su nivel de calidad en el trabajo, asegura.
«La gente está contenta porque estamos aprendiendo más”, relata.
Para Rubén, padre de tres hijos, el aprender a trabajar en equipo y coordinar las tareas ha sido uno de sus triunfos personales que le hacen la vida más llevadera.
“Control de calidad, ordenamiento e higiene” son algunos de los cursos que le impartió el INSAFORP.
En el caso de La Majada, la empresa se sometió a otros programas para conseguir la calidad ISO 9000 que la constituye en un negocio capaz de competir con todas las normas de calidad internacional establecidas, logrando la certificación correspondiente.
Uno de esos fue el Sistema para Gestión e Implementación de la calidad en Actividades Industriales y de servicios.
El gerente general de la cooperativa, José Roberto Delgado Arias, asegura que ante la caída de los precios del café la empresa se ha rebuscado en aplicar nuevas estrategias en donde las capacitaciones son parte de esa medidas.
“Definitivamente la capacitación ha sido efectiva, ha sido casi integral, tan así que nos cambió toda una cultura para desarrollarnos más profesionalmente”, expresó el gerente.
En 40 años de vida, La Majada que hoy cuenta con 600 socios, ha representado, para más de 3 generaciones, el sostén económico de muchas familias.
Delgado Arias, piensa que los cambios desde que fundaron la cooperativa, en 1966, no han sido fáciles enfrentarlos.
“En nuestro caso particular. La capacitación es importante especialmente porque estamos bajo la convicción que es preferible contar con un personal bien capacitado que convertirnos en una escuela”, sostiene.
En La Majada se cosecha café de estricta altura en un 68 por ciento (arriba de 1,200 metros sobre el nivel del mar); media, de 900 a 1,199 metros sobre el nivel del mar; y bajío, de 600 a 899 metros sobre el nivel del mar. El 95 % se exporta hacia otros países.
INSAFORP busca mejores ofertas
“El escenario nos está obligando a que tengamos unas ofertas más grandes de capacitación”, reflexiona el Gerente Ejecutivo de la institución, Joel Morán.
Para este año el presupuesto del INSAFORP anda por unos 26 millones de dólares, para este incremento se recurrió a un ahorro que tenían, porque el nuevo escenario ha obligado a utilizarlo, dice Morán.
Las exigencias parten ahora, también, del Tratado de Libre Comercio (TLC) que se ha firmado con Estados Unidos y Centroamérica.
“Tengo que decir que no existe una cultura de capacitación, el empresario está concentrando más en temas propios de su empresa, como vender más, como conseguir financiamiento.
Probablemente el tema de capacitación no sea el prioritario para ellos. Eso creemos que es lo que sucede”, explicó.
Estamos conscientes que la competitividad es el punto fundamental a atacar con la capacitación de las empresas, señala Morán.
El beneficio “San José de La Majada” se encuentra abierta a otros cursillos para cumplir con objetivos como brindar un buen producto y lograr un buen ambiente de trabajo, afirma el gerente.
En ese sentido, al igual que Rubén, de 45 años de edad y quien conoce al detalle los diferentes tipos de grano de café que se procesan en La Majada, muchos más podría beneficiarse de los curso.
La estabilidad de La Majada, según este experto en cultivos de café, tiene que ver con la calidad de sus empleados y es por ello que dice que uno de los logros, es que “hemos aprendido que la empresa es el objetivo de todo. La queremos como nuestra madre” es el resumen que hace este trabajador.

Empleada de la Cooperativa La Majada de R. L. realiza el proceso de empaquetado final del café, producto de exportación.



