
Agentes de la División de Finanzas decomisando CD´s y DVD´s.
Foto: Ricardo Segura
Walter Molina
Redacción Diario Co Latino
La jornada de “William” inicia las 8 a.m., cuando comienza a instalar sus estantes de CD´s y DVD´s sobre la tercera avenida norte, en pleno centro capitalino. Tan sólo minutos antes debió viajar en autobús los 41 kilómetros que separan su lugar de residencia, en Ilobasco, de su puesto de venta en la capital.
“Me levanto temprano para estar aquí, abriendo el negocio”, confiesa el hombre de 21 años, para quien instalar y desinstalar su puesto se ha convertido en una labor de las mil y una noche, pues la amenaza de los decomisos policiales es una sombra que se cierne con frecuencia, a la que hay que estar atento para guardar la mercadería. “En cinco años de dedicarme a la venta de CD´s y DVD´s me han decomisado mercadería cuatro veces y en cada decomiso se han llevado de mil 300 a dos mil colones”, dice en tono quejoso.
Y no es para menos, desde 2002 hasta lo que va del año la Policía Nacional Civil (PNC) ha incautado, según un informe de la institución, 1 millón 133 mil 748 unidades de CD´s, DVD´s y casetes (VHS y de audio) “piratas”.
Incautaciones que han golpeado con fuerza a los vendedores. “La venta desde hace unos tres años para acá, no ha estado tan buena… Hoy lo que está haciendo la gente es rematando la mercadería, aunque se le saque una miseria de ganancia al producto, por los desórdenes con la Policía”, admite.
Pero ese temor no ha sido un obstáculo que logre amedrentar por completo a vendedores como “Wiliam” que tapizan el centro capitalino de películas, y menos que desincentive a otros de iniciarse en el negocio.
Pues, entrar a la venta de piratería fonográfica no es complicado ni oneroso, como explica “Oscar”, otro mercader que tiene su pequeño kiosco en la Calle Arce, desde hace dos semanas.
“Necesitas de unos cuatrocientos dólares para comenzar, si querés vender sólo CD´s. Esto no incluye lo que se debe pagar por la instalación eléctrica en el puesto y los impuestos municipales”, reveló el joven comerciante, a quien la reinstalación de celulares no le daba suficientes ingresos para vivir, por lo que decidió probar suerte con la piratería.
Ahora los ingresos que capta por semana han incrementado. “Se le gana a esto, a veces cuando está bueno se venden hasta 50 discos por día”, evalúa.
Aunque no todos los vendedores tienen la fortuna de tener su propio puesto como “Oscar”.
Existen muchos que sólo atienden el del jefe. Éste compra el producto al “quemador” y les paga por atender el negocio.
Tal característica, según un sondeo efectuado por Diario Co Latino, en la Calle Arce y en la 3a. Avenida Norte, depende de, si son CD´s o DVD´s, los productos que se comercializan.
“Para vender películas se requiere más inversión y el riesgo a los decomisos es mayor, porque los puestos son más llamativos” razona “Oscar”. El riesgo se ve compensado por ganancias más altas.
Aunque en los últimos meses esta ecuación se ha modificado en contra de los vendedores con las reformas al código Penal y Procesal Penal, aprobadas en diciembre del año pasado, ante la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
Las reformas obligan a las autoridades de la PNC a decomisar mercadería sin previa denuncia de las empresas que tienen los derechos de autor.
Desde entonces, el acoso policial ha incrementado el riesgo, mas no la ganancia.
La respuesta de los vendedores no se ha hecho esperar: la conformación del Movimiento de Vendedores de CD´s, DVD´s y otros Productos de Marca, manifestaciones, cierre de calles, hasta llegar a enfrentamientos con la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) que trocaron el centro capitalino en una auténtica palestra con casi una decena de mercaderes capturados y miles de dólares en pérdidas, tanto para los comercios legales cercanos, como para los propios vendedores; así lo manifiesta Pedro Julio Hernández, dirigente del Movimiento.
De acuerdo con Hernández, son más de 9 mil vendedores de piratería audiovisual a nivel nacional, los que perderán su fuente de ingresos tras la “criminalización” de la actividad con las reformas Legales.
“Los vendedores no tenemos otra opción que seguir en las calles, mientras no se nos brinde otra alternativa de subsistencia”, sostuvo Hernández.
“Penélope” otra vendedora de DVD y ropa, de la Calle Arce lo confirma: “Si nos quitan este trabajo, por ley tenemos que ir a robar a los buses, para mantener a nuestros hijos, porque no los podemos dejar morir de hambre”.
“Penélope” además, debe lavar y planchar ajeno para mantener a sus 10 hijos.
Al igual que ella existen otros vendedores que sólo cambiaron de producto, pues tienen varios años de estar en las ventas.
Aunque no todos son comerciantes de antaño, muchos recién iniciados fueron empleados. Tras perder su trabajo, al no poder reunir lo suficiente para la marcha hacia el Norte, no les quedó más que alistar sus estantes de Discos y vocear en las calles sus productos.
Una experiencia como esta sufrió Carmen, madre soltera, de 2 menores. “Hace 4 años trabajé en una maquila en la colonia Santa Lucía, (Ilopango). Renuncié porque era poco lo que se ganaba”, dijo.
Aún con el puesto de DVD, más una venta ambulante de jugos de naranja, no le aportan lo suficiente para sobrevivir. “No alcanza… completo con la ayuda de un hermano de Estados Unidos”, revela.
Carmen confiesa que si no le permiten vender piratería audiovisual se quedaría sólo con el puesto de licuados y con la remesa familiar, a otros en cambio, no les quedará más que comerciar clandestinamente los discos a precios mayores.
Tan considerable número de vendedores en El Salvador corresponde con la posición que le otorga la Federación Internacional de Industrias Fonográfi-cas (IFPI, por sus siglas en inglés) a la región Centroamericana. Según el informe del 2005, más del 50 por ciento de discos que se transan en el mercado Centroamericano son copias que no pagan derechos de autor. Y es que en el mundo, por cada tres discos que se comercian, uno es copia ilegal.
A pesar de eso, la región no llega a los niveles de México, donde las disqueras no pudieron hacer más que negociar con los vendedores.
Las negociaciones con el MINEC
y los experimentos en México
El mercado discográfico mexicano se ha visto diezmado por los piratas, a tal grado que sólo en el 2004 el valor de los CD ilegales ascendieron a 111 millones de dólares contra los 360 millones que percibió la industria legal, de acuerdo con el citado informe.
Para un mexicano pagar entre $0.90 ó $1.35 dólares por un disco, no se compara con tener que desembolsar $13.00, que es el precio de un disco de original.
Este hecho, según un diario mexicano, motivó a los representantes de las 4 casas disqueras que dominan el Mercado a producir nuevas líneas de CD´s legítimos con precios más bajos, para legalizar a los vendedores con el apoyo del gobierno del estado de Jalisco.
Así, las Compañías pretenden que los vendedores ofrezcan discos desde $4.50
Las disqueras incluidas en el proyecto son, Universal Music Group, de Vivendi Universal SA; EMI Group PLC; Sony Corp.; y Sony BMG Music Entertainment y Warner Music Group, de Bertelsmann AG 3.
No obstante, no se puede hablar de éxitos en esta fase del proyecto, porque pocos vendedores han sido incorporados. Sobre todo si se toma en cuenta que es en un país donde, según señala IFPI, existen 50 mil puestos de venta distribuidos en la calle y en tianguis (mercados).
Los vendedores del Centro de San Salvador en cambio, no han podido llegar a acuerdos similares. A pesar de haber iniciado reuniones con autoridades del Ministerio de Economía (MINEC) desde comienzos del año. Lo que les dejaron los encuentros es un mal sabor, dice el dirigente del Movimiento, Pedro Julio Hernández. “Lo único que buscaron con las negociaciones era restarle fuerza al movimiento por el período electoral en el que se vivía”, sostuvo.
Actualmente, las negociaciones están suspendidas declaró, mientras los decomisos no dan marcha atrás. Sólo en lo que va de este año la División de Finanzas de la PNC incautó 32 mil novecientos 84 unidades.
Aunque ahora la táctica ha cambiado, como señaló el subcomisionado de la Sección Finanzas de la PNC, Ernesto Núñez: “Seguimos decomisando, pero hoy nos orientamos a localizar “laboratorios” donde se producen los discos, ya no tanto en la calle”, señaló.
El futuro
“Seguiré vendiendo discos”, afirma William con una mirada de tranquilidad. Su afirmación parece estar lejos de la realidad, mientras las autoridades del ministerio de Economía no retomen las negociaciones con los comerciantes y no les planteen otras alternativas de subsistencia.
Por lo pronto, el futuro de los vendedores de CD´s y DVD´s, así como el de otros productos pirateados, parece incierto y plagado de violencia.



