Martes, 03 de Junio de 2003 / 22:30 h
Bush quiere un Estado palestino “independiente y pacífico”

El presidente estadounidense, George W.
Bush (derecha) y el mandatario egipcio Hosni Mubarak,
estrechan sus manos durante el arribo
del primero a Egipto. (Foto: AFP).
AFPEGIPTO/EE.UU., 3 jun. - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, abogó por la creación de un Estado palestino “independiente y pacífico”, al comenzar su misión de paz en Medio Oriente hoy con una cumbre de líderes árabes moderados en el balneario egipcio de Charm el Cheij.
“Soy esa clase de hombres que hace lo que dice, y lo que yo digo es que el mundo necesita un Estado palestino libre y pacífico”, sostuvo Bush, y añadió que su administración trabajará para realizar esta “visión”.
Bush agradeció al Primer ministro palestino Mahmud Abbas, con quien se encontró por primera vez, por su participación en la cumbre de Charm el Cheij, a la cual calificó de “histórica”.
Bush lanzó un llamamiento al cese de los atentados terroristas contra Israel y a la interrupción de la política de implantación de las colonias judías en los territorios ocupados.
“Usted tiene una responsabilidad y usted la asume. Quiero trabajar con usted así como con los otros dirigentes que están aquí”, dijo Bush a Abbas.
“Israel debe asegurarse que hay un territorio continuo que los palestinos pueden llamar su patria”, añadió el mandatario estadounidense.
Dirigiéndose al presidente egipcio Hosni Mubarak, a Mahmoud Abbas, al rey Abdalá II de Jordania, al rey Hamad de Bahrein y al príncipe heredero saudita Abdalá Ben Abdel Aziz, Bush recordó a estos dirigentes su responsabilidad.
AgradecimientosAsimismo, declaró ante sus interlocutores que deben combatir el terrorismo y permitir la emergencia de un Estado palestino, por su propio interés.
Bush agradeció a Mubarak por haber organizado la cumbre de Charm el Cheij antes de la que se llevará a cabo mañana con Mahmud Abbas y el Primer ministro israelí Ariel Sharon, en Aqaba (Jordania).
“Será un proceso largo y difícil. Pero cualquiera que sea la dificultad me comprometo a hacer esfuerzos y a dedicar la energía necesaria para hacer avanzar este proceso”, subrayó.
Hoy debían ser dadas a conocer dos declaraciones debían al término de la reunión de Charm el Cheij, una de la parte árabe y otra de la parte estadounidense.
Según la agencia de prensa oficial egipcia Mena, divergencias entre Estados Unidos y los cinco dirigentes árabes participantes, sobre todo con respecto a la normalización con Israel, retardaron la apertura oficial de la cumbre.
Los jefes de Estado árabes llevaron a cabo consultas entre ellos, mientras que sus adjuntos y sus cancilleres pasaron aproximadamente dos horas debatiendo sobre la redacción de los comunicados para llegar a "fórmulas aceptables", indicó la agencia.
Escepticismo sobre plan de paz Los grupos de presión judíos de Estados Unidos siguen con especial atención el viaje del presidente George W. Bush a Oriente Medio sin disimular el escepticismo que les causa la “hoja de ruta” que, teóricamente, debe promover la paz entre israelíes y palestinos.
Dentro de los grupos judíos-estadounidenses más influyentes las posiciones se dividen entre quienes sostienen que el proyecto no tiene futuro y los que lo apoyan, pero con reservas.
“Hay claramente varios puntos de vista”, acotó Malcolm Hoenlein, vicepresidente ejecutivo de la Conferencia de Presidentes de las Organizaciones Americanas Judías, entidad que representa a 53 grupos judíos en Estados Unidos.
“En general, las preocupaciones no se centran en el avance hacia la paz, sino en que el documento en sí mismo tiene varios defectos inherentes que conspirarán contra la paz real”, afirmó.
Hoenlein precisó que la propuesta contiene un “problema de secuencia” representado por los plazos impuestos, que en su opinión se traduce en una presión para avanzar en el proceso aunque no se consiga un verdadero compromiso en cada una de la etapas.
El Congreso Americano Judío consideró que el respaldo que Israel brindó a la hoja de ruta se debe a la promesa de Bush de que las observaciones posteriores serían tenidas en cuenta.
Los judíos estadounidenses más críticos hacia Israel también son cautelosos porque sospechan que la propuesta es el resultado de una posición política más que el producto de un genuino avance hacia la paz.
“En el gobierno de Israel en este momento, hay una absoluta antipatía hacia el (establecimiento de un) estado palestino”, acotó Josh Ruebner, uno de los fundadores de la organización Judíos por la Paz en Palestina e Israel con sede en Washington.
“Me temo que la hoja de ruta es sólo un intento para atemperar las críticas en el mundo árabe”, estimó.