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Jueves , 21 Septiembre 2017
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El camino de Arena

Héctor Iván Castro

Nuevamente el partido Alianza Republicana Nacionalista, ARENA, ha hecho patente su perverso deseo por lograr que este gobierno fracase en su gestión, pues tiene por objetivo último y primordial regresar al poder ejecutivo, demostrando que no tiene ningún escrúpulo y que a cualquier costo hará lo que sea necesario para convencer al pueblo de la “ineficiencia” de esta administración. Pero para demostrarla no está realizando un riguroso examen de gestión pública, no están haciendo auditorías, no está supervisando obras, no está señalando problemas reales y mostrando propuestas; claro que no, porque si lo hicieran de ese modo, tendría que admitir que el país no está en el caos que ellos quieren hacernos creer. No se trata de plantear que estamos en un lecho de rosas, pero hay avances y políticas lo suficientemente importantes y fácilmente perceptibles, como para que la derecha oligárquica se sienta insegura y amenazada ante el seguro fracaso electoral que se les avecina.

Es extensamente censurable la forma egoísta, mezquina, ruin y apátrida en la que arena está tratando al país y su pueblo, en toda nuestra historia es la primera vez que estamos en una situación de impago, de faltar a nuestros compromisos y responsabilidades nacionales e internacionales, y no porque no hubieran opciones de resolver ¡claro que estaban a la mano! fue porque arena en su caprichosa e infantil postura simplemente dijo no. Están jugando, por cálculos electorales, con las pensiones de personas jubiladas ¡con la alimentación y salud de ancianos y ancianas! ¡Es que no puede haber acto más ruin y desalmado! Solo falta que busquen un pretexto para cerrar el hospital Benjamín Bloom.

La población en general debe cuestionarse, pero sobre todo las personas que tienen una postura y pensamiento de derecha, sobre lo que realmente es arena ¿Qué piensa? ¿Cuáles son sus fundamentos ideológico políticos? ¿Dónde está la doctrina liberal, o la defensa por esas posturas “pragmáticas” que dictan que debe hacerse lo que es correcto por que se beneficia a la mayoría? En la realidad práctica sus acciones no representan en nada al pensamiento filosófico de una derecha nacionalista, ya sea ésta conservadora o liberal; por el contrario, pareciera que odian al país, a su pueblo, incluso a los empresarios, a la juventud, a la diversidad propia de un pueblo. ¿Cómo puede un partido político llamarse nacionalista y cambiar su propia moneda por una extranjera? ¿Entregar los bienes del estado al capital internacional? ¿Exigir una CICIES y entregar nuestra soberanía? ¿Atender los llamados de una embajada extranjera y no defender nuestra independencia y derecho a la autodeterminación? Eso no es, a todas luces, nacionalismo.

Es obvio que arena no está preocupada por el país ni por su gente, su única preocupación es el dinero que están perdiendo por no tener el control del Órgano Ejecutivo, y para recuperarlo van a sacrificar todo lo que sea sacrificable. El Salvador no merece esto, no merece que un grupo de ricos quieran pisotear la dignidad de los pobres. Se opusieron a las nuevas sedes de Cuidad Mujer, a las donaciones para los caminos rurales, le están negando sus pensiones a los ancianos y ancianas, no han aprobado los préstamos para el nuevo hospital Rosales, se niegan a aprobar la ley de agua y el derecho a la seguridad alimentaria; pero a los cafetaleros si les apoyaron, a las grandes empresas que se beneficiarán del Fomilenio II también les apoyaron ¿y al pueblo cuándo?

El actual gobierno ha respetado tanto la institucionalidad democrática como al sistema económico, y si aquellos que dicen ser de derecha comprendieran lo que eso significa, se darían cuenta que las políticas impulsadas por esta administración no suponen una amenaza para la empresa privada, ni la libertad expresión, ni mucho menos menoscabar la importancia de los mercados; contrario a lo hecho por arena durante tantos años, en los que privilegió monopolios; facilitó la concentración de los medios de comunicación en pocas manos; permitió la distorsión de los precios en los mercados, las medicinas por ejemplo; debilitó la institucionalidad democrática para privilegiar los intereses del capital; entregó nuestra soberanía a intereses ajenos a la patria y un largo etc.

Seguramente muchos ciudadanos y ciudadanas que se sintieron identificados/as cuando se fundó el partido arena, y lo apoyaron y lo siguieron, se convirtieron en militantes o correligionarios, no imaginaron jamás en el monstruo que se convertiría para el país, desde tener entre sus fundadores al mayor magnicida de nuestra historia hasta el más cínico de los ladrones; sin hablar ahora de los siniestros personajes que se manejan dentro y que poco a poco han ido cayendo en la censura pública por sus turbias acciones, como el diputado, que junto con un alcalde, sostuvieron una reunión con pandilleros para ofrecerles incluso decidir quién ocuparía cargos públicos, para luego salir pidiendo cárcel para quienes se reúnan con pandilleros, son el colmo del absurdo.

El camino que arena quiere seguir para llegar de nuevo al Ejecutivo es movedizo, lo peor es que no solo ellos van a hundirse en su fango, quieren arrastrar al país a un caos del que esperan sacar provecho electoral. No podemos permitir que sus intereses, burdos y crueles, hagan retroceder los beneficios con los que poco a poco se va favoreciendo a la población más necesitada.

Es deber de los y las ciudadanas hacer un enérgico llamado a arena para que cese de esas posturas que laceran los intereses de la patria, exigirle que se avoque a los caminos de la democracia para expresar sus posturas e ideología y que abandone esa forma sucia y ruin de hacer política, extorsionando o condicionando los derechos del pueblo para proteger intereses económicos o mantener privilegios de clase.

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